El mercado de vehículos nuevos está cada vez peor en cuanto a precios. Los modelos a estrenar son cada vez más caros, lo que hace que muchas veces las tarifas de los más prestacionales se pongan por las nubes. ¿La solución? Comprar uno de los coches urbanos potentes que te enseñamos en esta lista: suelen ser más baratos que los de segmentos superiores y te darán grandes momentos de diversión. Y ojo, porque no todos tienen por qué ser nuevos.
Ford Fiesta ST
El (prueba) Ford Fiesta ST es el pináculo de la deportividad en formato pequeño. Con un motor de tres cilindros y 1,5 litros de cilindrada obtiene 200 CV que le hacen ofrecer sonrisas por doquier a su conductor. Tiene una puesta a punto perfecta para un comportamiento deportivo. ¿Lo mejor? Los petardeos que suelta por su escape y la diversión que ofrece.
Volkswagen Polo GTI
El (prueba) Volkswagen Polo GTI está considerado como el gran rival del Fiesta ST por planteamiento y precio, que se sitúa algo por debajo de los 30.000 euros. En prestaciones están muy parejos, pero el planteamiento del alemán es mucho más racional, más cómodo para utilizar en el día a día sin sentir que vas en un coche deportivo... pero ofreciéndote esa agilidad cuando se la pides. Eso sí, por contra, es menos divertido de conducir.
Toyota GR Yaris
No hay nada en la actualidad que se asemeje al Toyota GR Yaris. De utilitario tiene poco, ya que lo único que es es un coche pequeño. Su estética es muy radical y su comportamiento, también. Se nota que ha heredado muchas cosas de los rallyes. Como su tracción a las cuatro ruedas. Y si a eso le sumas los 261 CV que eroga su motor tricilíndrico, tienes el paquete completo.
Suzuki Swift Sport
Es cierto que el (prueba) Suzuki Swift Sport tiene 'solo' 129 CV. Ahora bien, no es menos cierto que la firma japonesa ha sabido dotar a este utilitario deportivo del carácter necesario para poder ser un coche divertido sin necesidad de un torrente desmesurado de potencia. Además, no es del todo caro y gracias a la micro hibridación obtiene la etiqueta ECO de la DGT.
Peugeot 208 GTi
La anterior generación de este utilitario francés tenía una versión en su gama que merecía, y mucho, la pena. Y la sigue mereciendo después de más de un lustro. Se trata del (prueba) Peugeot 208 GTi, un utilitario vitaminado hasta los 208 CV del que llamaba la atención su pintura bicolor por encima de todo. Pero que una vez te ponías a sus mandos, lo mejor era disfrutar de su conducción juguetona.
Hyundai i20 N
La nueva entrega del (prueba) Hyundai i20 tendrá dentro de muy poco tiempo una alternativa deportiva con el sobrenombre de N en su oferta. Dado que la generación más reciente tiene un muy buen comportamiento y habida cuenta de lo que nos gusta el i30 N, esperamos esta versión como agua de mayo. ¿Su motor? Un 1.6 de cuatro cilindros con 200 CV de potencia.
BMW i3
Estoy seguro de que no esperabas encontrarte un coche eléctrico en esta lista, pero sin duda el (prueba) BMW i3 debe estar entre los coches urbanos potentes que más nos gustan. Su estética es discutible, pero no te dejes engañar por esas ruedas tan finas y esa apariencia simpática: tiene un muy buen aplomo en curva y los 170 CV de la versión básica son más que suficiente para pasarlo bien al volante. Y sin contaminar.
Renault Clio R.S.
Lo más cerca de comprar un Clio R.S. nuevo es hacerlo a través del (prueba) Renault Clio R.S. Line, un acabado deportivo. Pero hace no demasiado tiempo la marca francesa comercializaba el R.S. de pata negra, un urbanita con aspecto intimidante y 200 CV bajo el capó... que ascendían hasta los 220 CV en la variante R.S. Trophy. Un caramelo en el mercado de ocasión.
Audi A1 Quattro
Hace varios años la firma de Ingolstadt permitía comprar, a unos pocos afortunados, el (prueba) Audi A1 Quattro. Uno de los coches pequeños y potentes más interesantes que se han lanzado en los últimos tiempos. Como el GR Yaris, tiene ese aroma tan característico a rally gracias a su sistema de tracción a las cuatro ruedas, pero también a un motor 2.0 TFSI de 231 CV.
Opel Corsa OPC
El (prueba) Opel Corsa no tiene versión deportiva en su nueva generación. Sin embargo, su predecesor podía presumir de una variante que llevaba el mítico apellido OPC. Uno de los coches urbanos potentes que merece la pena tener en consideración debido, sobre todo, a su motor 1.6 de 207 CV. Con el paquete Performance añade un diferencial autoblocante para rizar el rizo.