¿Sabes cuáles han sido los coches de Paul Walker que más llaman la atención? Ya hace casi siete años que el actor californiano perdió la vida en un accidente de tráfico. Sin embargo, su colección de vehículos todavía sigue en boca de todos. Muchos de estos modelos se acabaron subastando y te decimos por cuánto dinero fueron vendidos. Lo cierto es que son increíbles y por eso hemos hecho esta lista con los más destacados:

BMW M3 E36 Lightweight

coches de paul walker

Este modelo, el BMW M3 E36 Lightweight, fue la joya de la corona de la colección de coches de Paul Walker. Pero es que tenía hasta cinco unidades. Todas fueron vendidas por más de 200.000 euros al cambio y eran del año 1995. Pesaba 102 kg menos que el M3 de serie y tenía un propulsor de 3,0 litros y seis cilindros en línea con 240 CV y un cambio manual de cinco marchas.

Los coches a escala de A todo gas

Ford GT

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El Ford GT siempre ha sido un mito, y aunque en la última entrega han conseguido uno de los superdeportivos más impresionantes de todos los tiempos, el del año 2006 tampoco estaba nada mal. Debajo de su carrocería esconde un enorme motor V8 con más de 550 CV de potencia... en un vehículo de poco más de tonelada y media.

Nissan 370Z

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Este Nissan 370Z data del año 2009 y fue uno de los coches de Paul Walker que se utilizaron en el rodaje de la saga Fast & Furious. Tiene un 3.7 V6 de 337 CV y se ha convertido, con un precio de unos 95.000 euros al cambio, en el 370Z más caro vendido jamás. Como se puede observar en la foto tenía una decoración específica muy llamativa.

BMW M1

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Si había una marca que le gustaba a Paul Walker además de Ford, esa era BMW. Si no, ¿quién tiene esta joya en su garaje? El (prueba) BMW M1 fue un deportivo mítico de la firma alemana, con unas líneas muy angulosas y unos faros escamoteables espectaculares. Data de finales de los años '70 y tiene un motor de gasolina que se acerca a los 300 CV de potencia.

Ford Mustang Boss 302S Race Car

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De todos los coches de Paul Walker, este Ford Mustang Boss 302S Race Car me parece el más bruto de todos. Es el prototipo perfecto de modelo deportivo americano, con una estética muy bruta (llantas, paragolpes, alerón...) y preparado para la competición, incluyendo su 5.0 V8. Eso sí, nunca llegó a participar en una carrera. Fue vendido por más de 83.000 euros.

Ford F-250

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No obstante, el Ford F-250 del malogrado actor estadounidense sí que era una americanada total. Un pick up de grandes dimensiones en su versión del año 2003 y aunque tenía bajo el capó un motor V8 con casi 400 CV de potencia solo se sacaron por él algo más de 15.000 euros. Eso sí, su imagen, en ese color negro, impone y mucho.

GMC Sierra

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El GMC Sierra es otro pick up, y guarda varias contradicciones con respecto al F-250 anterior. Tan solo tiene un año menos que el Ford, pues es del 2004. Además, es menos potente, ya que cuenta con unos 300 CV. Sin embargo, fue vendida por casi 30.000 euros, llegando a costar cerca del doble de dinero. Y eso que su aspecto está prácticamente de serie.

Ford Mustang Shelby GT500

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Este Ford Mustang Shelby GT500 de mediados de esta década es otro de los coches de Paul Walker que acabaron saliendo en la saga de películas de A todo gas. Debajo de sus entrañas cuenta con un propulsor enorme, un V8 de 5,8 litros de cilindrada que entrega 650 CV de potencia y un par motor máximo que supera los 800 Nm.

Chevrolet Camaro Z28

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El Chevrolet Camaro Z28 de principios de los '70 es uno de los integrantes más especiales de esta lista. Contar hace 50 años con un propulsor V8 de 5,7 litros con más de 200 CV era una barbaridad. Representa perfectamente al clásico deportivo americano de la época y su estética llama muchísimo la atención por el vinilo central y sus formas de coupé.

Nissan GT-R Skyline R32 Race Car

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El Nissan GT-R Skyline R32 del año 1989 fue uno de los más espectaculares coches de Paul Walker. Este modelo se convirtió en todo un icono en la saga de películas y uno de los míticos coches de A todo gas. Esta unidad en concreto acabó vendiéndose por más de 90.000 euros. Tenía un motor de seis cilindros en línea que desarrollaba 280 CV de potencia.

Audi S4

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El Audi S4 de Paul Walker es del año 2000. Es decir, pertenece a la primera generación de esta berlina alemana. Va equipado con un motor 2.7 V6 biturbo de aproximadamente 260 CV de potencia y fue vendido en su día por más o menos 25.000 euros al cambio. Tiene una preparación específica en lo relativo a estética, aunque luce bastante discreto.

Toyota Supra

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El Toyota Supra A80, nomenclatura que corresponde a la cuarta generación de este deportivo japonés, es el anhelo de muchos petrolheads. Walker guardaba uno en su garaje y también fue uno de los iconos de la primera entrega de Fast & Furious. Se comercializó durante casi toda la década de los '90 con el famoso y potenciable motor 2JZ.

Ferrari 360 Challenge Stradale

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De entre todos los coches de Paul Walker, uno de los que más brilla es un Ferrari 360 Challenge Stradale. Este superdeportivo italiano estuvo a la venta a mediados de los 2000 y destaca por su comportamiento radical. Cuenta con un propulsor V8 de 3,6 litros con más de 400 CV con el que baja de los 4 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h.

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