El (prueba) Toyota GR Yaris ha levantado muchísima expectación. Un utilitario deportivo con una clara inspiración en los rallyes. Un regalo para todo amante de los automóviles que te sacan una sonrisa no solo al verlos en tu garaje, sino al conducirlos. Pero a pesar de que es una especie en extinción, en otro tiempo hubo modelos parecidos. Y un buen ejemplo de ello son estos coches de los 90 similares al Toyota GR Yaris.
Mazda 323 GT-R
El 323 GT-R es equivalente a lo que hoy en día sería una versión deportiva del (prueba) Mazda 3. Sin embargo, las medidas de los coches han crecido mucho y por longitud se situaría entre los coches de los 90 similares al Toyota GR Yaris. Tenía un sistema de tracción total y un propulsor de gasolina que entregaba 189 CV de potencia... en el año 1992.
Nissan Sunny GTI-R
Nissan comercializó a principios de dicha década un lobo con piel de cordero: una variante vitaminada del utilitario Sunny con el apellido GTI-R. Toda una declaración de intenciones. Gracias a su tracción a las cuatro ruedas y a sus 1.240 kg en vacío empujados por 220 CV de potencia, era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 5,4 segundos. Un registro que aún a día de hoy impresiona.
Lancia Delta HF Integrale
Si hay una leyenda de los rallyes conocida por todos esa es la creada por Lancia, o una de ellas. El Delta HF Integrale era un compacto 4x4 que solo pesaba 1.230 kg y cuyo motor de 2,0 litros entregaba 165 CV de potencia. No obstante, a lo largo de los años se crearon muchas modificaciones en el modelo y la potencia aumentó considerablemente. A día de hoy está cotizadísimo.
Toyota Celica GT-Four
La historia del Toyota Celica GT-Four es una de esas que te ponen los pelos de punta. Lanzado a mediados de los 80, el modelo noventero llegó con la quinta generación del coupé japonés. Su propulsor, unido a una tracción a las cuatro ruedas con diferencial trasero de tipo Torsen, erogaba una potencia de 205 CV y contaba con un par motor máximo de 275 Nm.
Ford Escort RS Cosworth
La firma norteamericana siempre ha estado muy ligado a la competición, y el (prueba) Ford Escort RS Cosworth es una muesca más en su revólver. Un compacto de altas prestaciones con tracción total que es de lo más radical que han hecho en la marca. 300 CV y un motor muy rabioso, cero refinamiento. Ahora bien, capaz de salir de las situaciones más inverosímiles.
Mitsubishi Lancer Evo
Al contrario de muchos de los modelos de esta lista, que han sido 'unicornios', el Mitsubishi Lancer Evo tiene una saga detrás. De las más famosas en este mundillo, por cierto. La primera generación, que no se venció en España, llegó a principios de los '90 con un motor de 2,0 litros, 247 CV a 6.000 rpm y un par motor máximo de 305 Nm.
Subaru Impreza STI
El Subaru Impreza es otra leyenda de los rallyes, en su versión STI. Y a pesar de que el último se llamó directamente (prueba) Subaru WRX STI, el modelo original llegó en 1994 con un bloque 2.0 de gasolina, capaz de desarrollar entre 250 y 280 CV, y con una tracción 4x4 de lo más solvente. Eso sí, esta última se implantó de manera absoluta a partir de 1996.
Volkswagen Golf G60 Rally
La historia del Volkswagen Golf también está llena de versiones especiales. Y si hablamos de coches de los 90 similares al Toyota GR Yaris, hemos de destacar la variante G60 Rally. Un Golf de segunda generación con tracción Syncro a las cuatro ruedas y un motor 1.8 con 160 CV de potencia. No obstante, hubo algunos que incluso llegaron hasta los 210 CV gracias a una culata diferente.