La historia de Citroën con los vehículos comerciales se remonta a sus orígenes, cuando André Citroën fundó la compañía en 1919 y produjo la versión furgoneta del 10 HP. Desde entonces, más de un siglo después, la firma de los dos chevrones ha estado ligada a una gama comercial versátil y adaptada a sus diferentes épocas. Hoy hablamos del Citroën Type N “Belphégor” de 1965, un camión versátil con más de 140 combinaciones posibles y la última creación del diseñador Flaminio Bertoni.

Citroën Type J: el tractor que nació en la Segunda Guerra Mundial

El diseñador italiano Bertoni, autor del Traction Avant, del DS 19 y del AMI 6, también sería el encargado de concebir al predecesor del Type N, el denominado Citroën TUB. En este caso, se trataba de un furgón de cabina avanzada, tracción delantera, suspensión por barras de torsión y zona de carga lisa y forma regular a la que se accedía desde la parte trasera o bien desde una puerta deslizante lateral. Bertoni creó el TUB en 1939, y culminaría su trabajo en Citroën con el Type N tres décadas más tarde.

Citroën Type N “Belphégor” (1965): el camión de las 140 combinaciones

Citroën Type N “Belphégor”

El Citroën Type N, como se bautizó al modelo base cuando fue introducido en el mercado en 1965, fue uno de los más avanzados en el campo de los vehículos comerciales al término de la Segunda Guerra Mundial. Mientras que la Oficina de Estudios de la compañía centraba sus esfuerzos en el proyecto del Citroën 2 CV -conoce su historia completa- y en el sustituto del Traction Avant, el VGD (futuro DS), al acabar la contienda bélica, una pequeña parte de la empresa trabajaba paralelamente en otro proyecto que tenía como fin único la renovación de los modelos 45, 47 y 55 de la gama comercial, vehículos de preguerra que requerían de una actualización.

A pesar de que el proyecto no era del todo prioritario para Citroën, como si lo eran el 2 CV y el DS, al frente de este encargo se puso al ingeniero André Lefebvre, padre del Traction Avant, del 2 CV y del DS. También involucró a otras celebridades de la firma francesa, como a Paul Magès, creador de la suspensión hidráulica de Citroën; Forceau, responsable del Centro de Estudios; Franchiset, Flaminio Bertoni y su asistente, Dargent, entre otros.

Citroën Type N “Belphégor” 1965

En 1956, una grave enfermedad obliga a Lefebvre a abandonar poco a poco sus responsabilidades. Forceau, Franchiset y Dargent son los encargados de tomar las riendas, mientras que Bertoni se ocupó del diseño general del vehículo. Para ello, utilizaría algunos elementos ya diseñados por él mismo en el DS o en el AMI 6, como son las manecillas internas y externas, los faros principales dobles, la instrumentación del AMI 6 y los mandos secundarios típicos de la marca en esos años.

El origen del apodo “Belphégor”

Finalmente, en 1965 nace el Citroën Type N “Belphégor”, un camión con dos tipos de cabina que gracias a sus chasis ofrecía una gran modularidad. Estrenó un sistema de aislamiento, que en 1974 recalaría en el Citroën CX, gracias al cual tenía una cabina suspendida sobre soportes elásticos que filtraban todas las vibraciones procedentes del chasis. También se trabajó en la suspensión y los frenos, estos últimos procedes del DS 19, y se adaptó la suspensión a las necesidades de resistencia, capacidad de carga y comportamiento dinámico de los vehículos de carga.

Citroën Type N “Belphégor”

La cabina se podía desmontar para acceder al motor y disponía de un curioso elemento nunca antes visto. Una gran superficie acristalada completada por dos cristales extra incorporados en la carrocería, justo encima de los faros principales, que ofrecían al conductor una visibilidad perfecta de lo que ocurría inmediatamente delante, ideal tanto en movimiento como para realizar maniobras. Estos dos elementos acristalados añadidos fueron el origen del apodo que acompañó al Type N y a sus derivados a lo largo de su vida comercial: Belphégor, por el parecido con la máscara que utilizaba el fantasma protagonista de la serie de televisión “Belphégor, el fantasma del Louvre”.

Su gran versatilidad y adaptabilidad

Inicialmente, el modelo se ofrecía en dos versiones, 350 y 600, pero en apenas dos años se añadirían a la gama las variantes 370, 450, 700, 800 y las versiones “cabina tractora” para articulados. Carrozados de todas las maneras posibles, el Type N se ofrecía como camión de recogida de residuos, camión con caja de metal, autobombas, grúas, transporte de animales, cisternas e incluso autobuses para hasta 60 pasajeros.

Citroën Type N “Belphégor”

Una de las versiones más llamativas fue la de camión de bomberos. Con esta carrocería, el Citroën Type N “Belphégor” equipaba un motor con 82 CV de potencia, una velocidad máxima de 70 km/h y una sirena en el techo, así como otros elementos necesarios en la lucha contra el fuego, como mangueras, bombas y escaleras. Para la extinción de incendios se le instaló una escalera extensible, tubos de acero y un depósito de agua de 3.500 litros.

La decimotercera ventanilla del Citroën XM mejoraba el confort a bordo

Sus más de 140 combinaciones posibles estaban disponibles con motores diésel y gasolina, así como versiones con una carga máxima de entre 3.500 y 8.000 kg. Citroën fabricó casi 11.000 unidades del Type N “Belphégor” entre 1965 y 1972. Su comercialización llegaría a su fin tras la adquisición de Berliet, un popular fabricante francés de camiones, por parte de Citroën en 1969. Esta compra supuso la llegada de la Serie K y el reemplazo gradual del Type N a partir de 1970.

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