Ser creativos forma parte de nosotros mismos, de nuestro ser. Y buscar alternativas a un problema es algo que los humanos sabemos hacer muy bien. En esta situación se vio involucrada la industria del automóvil hace ahora cinco décadas. El despegue del coche como medio de transporte personal era ya una realidad y las grandes ciudades estaban cada vez más congestionadas. Sin embargo, Citroën decidió buscar una alternativa y encontró en un helicóptero con motor rotativo una solución a este problema. Esta es la historia del Citroën RE-2 de 1975.

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Citroën nunca ha dejado de lado la posibilidad de experimentar en otros campos. Hace unos meses te contamos la historia del tractor Citroën Type J, pero lo que quizá no sabías es que en los 70 Citroën y NSU (fabricante de bicicletas, motos y coches, filial de Audi) se asociaron para el desarrollo de la tecnología del motor Wankel, un tipo de propulsor que siempre ha estado ligado a Mazda, pero con el que muchos otros fabricantes se atrevieron a innovar en su día.

Citroën RE-2 (1975), el helicóptero con motor rotativo de Citroën

Citroën RE-2 1975 helicóptero

Citroën inició el proyecto del helicóptero como parte de un intento desesperado por salvar a Comotor (la empresa conjunta entre Citroën y NSU). Comotor era parte del proyecto del Citroën GS Birotor, un coche que no estaba registrando las ventas que se esperaban de un vehículo de su imagen y prestaciones. Antes de dar carpetazo a la empresa, Citroën decidió otorgar una última oportunidad al motor rotativo e instalarlo en un helicóptero.

El proyecto parecía prometedor, especialmente por las características del motor Wankel. El motor rotativo destaca por sus prestaciones, ligereza, adaptabilidad y ausencia de vibraciones, por lo que parecía la base perfecta para una aeronave. Inicialmente, los ingenieros de Citroën contemplaron dos posibilidades: un autogiro denominado RE-1 o un helicóptero personal ligero bautizado como RE-2.

Citroën RE-2 1975 helicóptero

La segunda opción fue la elegida y después de tres meses de apresurado trabajo y desarrollo, en el que participó el ingeniero Charles Marchetti, padre del helicóptero Alouette II (el primero producido en serie con un motor de turbina), el prototipo estaba terminado. Citroën no contaba con un piloto de pruebas, por lo que contrató a Dominique Gilles para realizar el primer vuelo, datado el 24 de diciembre de 1975.

El helicóptero de Citroën alzó el vuelo

El helicóptero Citroën RE-2 presentaba un aspecto moderno y ligero, y sus medidas lo corroboraban. Tenía una longitud de 7,18 metros y una altura de 2,59 metros, mientras que el conjunto registraba un peso en vacío de 625 kg. Este helicóptero personal, diseñado para un uso recreativo, ofrecía una capacidad para hasta dos pasajeros. Para realizar su primer vuelo, los ingenieros retiraron las puertas del vehículo, por si el piloto debía saltar en caso de que algo fuera mal. Afortunadamente, el vuelo se realizó sin complicaciones.

Citroën RE-2 1975 helicóptero
El helicóptero Citroën RE-2 de 1975 junto al tractor Citroën Type J

El propulsor era un motor rotativo Comotor 624 de dos rotores, con 1.990 cc y 105 CV de potencia. Para adaptarlo a un uso aeronáutico y al RE-2, se realizaron algunas modificaciones. El motor era idéntico al empleado en el GS Birotor, pero se reemplazaron los carburadores Solex por un sistema de inyección de gasolina desarrollado por Citroën, así como unos rotores de mayor tamaño y un sistema de refrigeración adaptado. El resultado eran 2.400 cc y una potencia de 190 CV. El RE-2 tenía la capacidad de alcanzar una velocidad de crucero de 173 km/h, con picos de velocidad máxima de 205 km/h.

Una homologación que tardó en llegar, la entrada en juego de Peugeot y la cancelación del proyecto

Ahora, Citroën debía obtener la homologación para comercializar el helicóptero. Sin embargo, durante la inspección se detectó que el motor se sobrecalentaba cuando funcionaba a un alto régimen, por lo que no se aprobó su venta y el helicóptero de Citroën volvió a las mesas de diseño. En esta primera fase para solucionar los problemas detectados durante la inspección, Citroën pasa a formar parte del Grupo PSA tras asociarse con Peugeot.

Su nuevo compañero no veía con buenos ojos el proyecto RE-2, un agujero en las cuentas de la firma francesa que no debía proseguir. Aún así, Peugeot permitió a los ingenieros terminar su desarrollo y, en 1977, Citroën obtiene un permiso de vuelto de seis meses. La compañía lo había conseguido, pero Peugeot seguía considerando que había otros proyectos más interesantes y, sobre todo, más rentables en los que centrar sus esfuerzos y las inversiones de capital.

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El 5 de mayo de 1979 se toma la decisión de cancelar el proyecto, cuando el RE-2 apenas había acumulado 58 horas de vuelo. El único helicóptero Citroën RE-2 de 1975 jamás construido pasaría al Museo de la marca. Ese mismo año, Citroën canceló todo tipo de investigación relacionada con el motor rotativo, lo que supondría el fin para Comotor y un CX con motor Wankel y cambio manual que se estaba desarrollando en ese momento.

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