En esta nueva edición de coches que son auténticos ‘lobos con piel de cordero’ vamos a mostrar diez vehículos de apariencia más o menos común, pero equipados con potentes motores ocultos a la vista. Nadie esperaría que estos coches tuvieran grandes prestaciones, y esa es la clave para entender el concepto de “sleeper”, un automóvil cuya imagen no da a entender que pueda ofrecer unas prestaciones al nivel de los mejores deportivos.
A lo largo de los años, son muchos los fabricantes que han tratado de innovar instalando potentes motores a modelos que, en muchos casos, no son un ejemplo de deportividad. Esto ha tenido como resultado que hoy existan muchos vehículos con una apariencia estándar dentro de segmentos como el de berlinas, monovolúmenes, SUV y pick-ups, pero equipados con poderosos motores que elevan sus prestaciones a un siguiente nivel.
Vamos a descubrir un nuevo capítulo con 12 coches que son auténticos ‘lobos con piel de cordero’.
Lancia Thema 8.32
Empezamos por el Lancia Thema 8.32. Lo que hace especial a esta versión de la berlina italiana es que bajo su capó se escondía un motor de origen Ferrari. Equipaba una versión derivada del V8 de 3.0 litros del Ferrari 308 GTB, aprobada oficialmente por la firma de Maranello, pero con un cigüeñal plano que mejoraba el rendimiento. Rendía 215 CV de potencia y 285 Nm de par máximo, y, a pesar de que era más caro y apenas unas décimas más rápido que el Thema Turbo, el sonido del motor Ferrari es irremplazable.
Mercedes-Benz R63 AMG
¿Imaginas un monovolumen firmado por AMG? No tienes que imaginarlo porque en realidad existió y se lanzó al mercado en el año 2006. El Mercedes-Benz R63 AMG estaba basado en el Clase R, una especie de monovolumen con seis asientos y casi 5,2 metros de largo. Pocos detalles dan a entender que bajo el capó en realidad se esconde un V8 de 6.2 litros y aspiración natural con nada menos que 510 CV de potencia y 630 Nm de par, capaz de catapultarlo de 0 a 100 km/h apenas 5,1 segundos.
Volkswagen Passat W8
El Volkswagen Passat W8 es otro de los 10 coches que son auténticos ‘lobos con piel de cordero’. Esta versión está basada en el Passat B5 y equipa un curioso motor W8 de 4.0 litros con 275 CV de potencia y 370 Nm de par, lo que lo convertía en una de las berlinas más rápidas del segmento D a principios de la década del 2000. Equipaba una transmisión manual y un sistema de tracción total 4Motion que le bastaba alcanzar los 100 km/h desde parado en 6,5 segundos. Por fuera, tan solo la insignia W8 revelaba que había algo diferente en este Passat.
Audi S6 (C6)
Una versión firmada por Audi Sport nunca pasa desapercibida. Sin embargo, la generación C6 del Audi A6 (prueba) no fue especialmente llamativa cuando se trataba de la variante S6. Hasta que se descubría su motor. En este caso, los ingenieros de Audi instalaron un V10 de 5.2 litros inspirado en el motor del Lamborghini Gallardo. Salvando las distancias, el propulsor del S6 desarrolla 435 CV de potencia y 540 m de par máximo. Está ligado a un cambio automático Tiptronic de seis velocidades y a un sistema quattro de tracción integral. Con todo, el S6 C6 pasaba de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos.
Volvo 850 T-5R
Es un clásico cuando se habla de “sleepers”. Sus formas cuadradas y ángulos rectos característicos de las berlinas y familiares de Volvo en la época no parecen ligadas al concepto de deportividad. Sin embargo, el Volvo 850 T-5R estaba equipado con un motor de cinco cilindros y 2.3 litros con turbocompresor que desarrollaba hasta 243 CV de potencia y 300 Nm de par gracias a la puesta a punto realizada por Porsche.
Lexus GS (Toyota Aristo)
En 1991, Toyota lanza en Japón el Aristo, un sedán con un enfoque premium que, dos años más tarde, llegaría a otros mercados bajo la denominación Lexus GS. Esta primera generación del GS, con líneas curvas y diseño sobrio, escondía bajo el capó uno de los motores más interesantes que han salido de las fronteras japonesas, el famoso 2JZ-GTE biturbo de seis cilindros en línea y 3.0 litros con 280 CV de potencia. ¿Te resulta familiar? Es normal, es el mismo que equipaba el Toyota Supra A80 (prueba). Por desgracia, este motor se reservó al Aristo, mientras que el GS se conformaba con el 2JZ-GE de aspiración natural y 230 CV.
Dodge RAM SRT-10
Quizá uno de los coches que son ‘lobos con piel de cordero’ más famosos que hayan existido. El Dodge RAM SRT-10 se lanzó al mercado en 2004, un pick-up con parachoques y grandes llantas cromadas que tenía la particularidad de estar impulsado por el mismo motor que el Dodge Viper de la época. Concretamente, un V10 de 8.3 litros capaz de entregar hasta 510 CV de potencia. Se fabricaron menos de 10.000 unidades antes de que finalizara la producción en 2006.
Audi Q7 V12 TDI
La primera generación del Audi Q7 (prueba) se caracterizó por su enorme tamaño y fiables motores V6 TDI. Sin embargo, por encima de estas mecánicas había una versión conocida como Audi Q7 V12 TDI, equipado con un poderoso bloque turbodiésel que convertía al SUV alemán en un auténtico ‘lobo con piel de cordero’. Se trata de un V12 TDI de 6.0 litros con nada menos que 500 CV de potencia y hasta 1.000 Nm de par máximo. Este bloque le permitía registrar un 0 a 100 km/h de tan solo 5,5 segundos, a pesar de su parar la báscula en más de 2,6 toneladas de peso.
Renault Safrane Biturbo
Otro “sleeper” destacable es el Renault Safrane Biturbo. La firma del rombo lo lanzó en el año 1994 y lo convirtió en la versión más potente de su sedán. El culpable es un motor V6 biturbo de 3.0 litros capaz de entregar 268 CV de potencia y 365 Nm de par máximo. Lo más curioso es que el exterior tan solo lucía unas llantas diferentes, un diminuto spoiler trasero y parachoques específicos. ¡Ah!, y una placa en las puertas delanteras donde se podía leer la palabra ‘Biturbo’.
Mercedes-Benz 500E
El siguiente de la lista es otro clásico de renombre, el Mercedes-Benz 500E. En este caso, Mercedes pidió ayuda a Porsche para la puesta a punto del vehículo, que estaba basado en el W124. El exterior apenas introducía cambios, pero bajo el capó había un potente V8 de 5.0 litros y aspiración natural capaz de entregar 326 CV de potencia y 470 Nm de par máximo. Se convirtió en uno de los rivales principales del todopoderoso BMW M5 y, con poco más de 10.000 unidades fabricadas hasta 1995, es sin duda todo un clásico de colección.
Volkswagen Phaeton W12
Berlina ejecutiva con alma de superdeportivo. El Volkswagen Phaeton W12 logró combinar estos dos conceptos en un vehículo que no renunciaba al lujo y la exclusividad alemana. Bajo el capó, un descomunal motor W12 de 6.0 litros y aspiración natural dotaba al Phaeton de 450 CV de potencia y 560 Nm de par máximo. Estaba ligado a un cambio automático de cinco velocidades y a un sistema de tracción total 4Motion, combinación que permitía un 0 a 100 km/h en 6,1 segundos y una velocidad punta de 250 km/h. Nada mal para un coche de 2,3 toneladas.
Saab 9-5 Aero 2.3 Turbo
Otro denominado 'lobo con piel de cordero' es el Saab 9-5 Aero 2.3 Turbo. En 2002 se presenta esta versión de alto rendimiento del 9-5, un sedán de apariencia discreta y nórdica que escondía bajo el capó toda una declaración de intenciones. El motor turboalimentado de 2.3 litros y cuatro cilindros era capaz de entregar hasta 250 CV de potencia y 350 Nm de par, cifra que aumentaba hasta los 370 Nm gracias a la función overboost. Como resultado, la berlina de Saab pasaba de 0 a 100 km/h en menos de seis segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 250 km/h.
Unos años más tarde llegaría una versión aún más potente de este motor, con 260 CV, que, para sorpresa de todos, era más lenta (7,3 segundos en el 0-100 km/h y 245 km/h de velocidad máxima).
Saab 95 Aero?