El Caracat 860 es, a grandes rasgos, un catamarán para caravanas creado por la empresa alemana Schneider Caravaning. Y con este producto quiere redefinir el significado de la palabra exploración, siendo una caravana con la que poder viajar en el mar. Sí, en el mar. El concepto de aventura se redefine y no tiene limitaciones, no las tiene. Basta con elegir el destino y ponerse manos a la obra.
Y es que, más del 70 por ciento de la superficie de nuestro planeta está cubierta de agua. Teniendo en cuenta eso, poco queda para los vehículos con ruedas. Si eliminamos de la ecuación las zonas de difícil acceso, nos queda poca tierra de la que disfrutar. El mar ofrecer tantas y tantas posibilidades que nos cuesta imaginarlo, y el Caracat le permite acampar tanto en tierra como en el agua. ¡No hay límites!
Una caravana para disfrutar en el mar

Se vende en tres tamaños, desde 6,6 metros hasta 8,6. Desde el más pequeño al más grande el Caracat necesita ser remolcado por un todoterreno o un SUV. En el agua, en cambio, puede impulsarse por sí solo a través de un motor Torqeedo eléctrico o de gasolina de 8 a 15 caballos de potencia. La energía proviene de baterías con cargadores, una cantidad que se puede ampliar con un panel solar Tomatech de 200 vatios. Igualmente, puede instalarse un motor diésel.
El precio es de unos 130.000 euros, siempre y cuando escojamos el más pequeño. Ello incluye baño, cocina y sofás que podemos convertir en las camas para descansar. Con otra cama adicional esta caravana permite que seis personas viajen en ella. Por supuesto, cuenta con un pequeño balcón en proa y una cubierta en popa, un espacio donde disfrutar de la puesta de sol en el mar. Todo en uno, y es que, ¿por qué renunciar a una de las dos cosas?
















