Durante el parón veraniego en la Fórmula 1, hubo equipos que se fueron de vacaciones, aunque no todos. Red Bull Racing estuvo trabajando en el sur de California, colaborando con un piloto bastante conocido… Ese es el día en el que Tom Cruise se convirtió en ‘piloto’ de Fórmula 1.

Ocurrió el 15 de agosto de 2011. Aquel día, Tom Cruise se tomó un descanso durante el rodaje de la película ‘Misión Imposible: Protocolo Fantasma’, estrenada ese año, para aceptar una invitación de Red Bull Racing, para probar su monoplaza en el sur de California. El actor estuvo acompañado por David Coulthard, ganador de 13 Grandes Premios y antiguo piloto de Red Bull Racing, quien ejerció de instructor de Cruise durante ese día.

El día en el que Tom Cruise se convirtió en ‘piloto’ de Fórmula 1

Tom Cruise Fórmula 1

En aquel momento, la escudería Red Bull vivía un momento dulce. Había ganado el campeonato del mundo en 2010, de la mano de Sebastian Vettel, y lideraba el mundial de 2011 con bastante diferencia, con seis victorias en 11 carreras. Fue el inicio de una hegemonía que duraría hasta 2013 -a partir de ese año, sería Mercedes con Lewis Hamilton a la cabeza, salvo por un año, el de Nico Rosberg, el que dominaría la máxima categoría. Por cierto, Tom Cruise y Lewis Hamilton guardan amistad, como demuestra que el británico le pidió al actor aparecer en Top Gun, y este aceptó-.

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El acto estadounidense es un fan declarado de las carreras que ha conducido varios bólidos de todo tipo a lo largo de los años, pero nunca un coche de Fórmula 1. Aquel día llegó su oportunidad y lo hizo de manera brillante: alcanzó una velocidad máxima de 291 km/h, solo 4 km/h menos que Coulthard, subido en un monoplaza de 850 CV, alrededor de los cuatro kilómetros de la pista Willow Springs, en Rosamond, California.

Tom Cruise completó 24 vueltas durante una sesión de siete horas, que comenzó con el actor y el expiloto rodando en un coche de pasajeros para familiarizarse con las líneas de carrera antes de que Coulthard mostrara a Cruise los entresijos de la máquina.

Entre una vuelta y otra, el equipo repasó con Cruise los datos telemétricos del coche y los comparó con la información de la vuelta de Coulthard. Cruise mejoró su tiempo inicial en casi 11 segundos en la última vuelta.

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Coulthard quedó impresionado con las capacidades de Tom Cruise: «Tom es el mejor. Me sorprendió que lo aprendiera tan rápido siendo un piloto tan consumado. Su recuerdo fue increíble teniendo en cuenta lo complicado que es conducir un coche de F1. Es un tipo que va al límite en la vida real. Ese día no había pantalla verde. Me impresionó mucho».

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