Tampoco hay que buscar mucho por internet para encontrar modelos de Ferrari usados por unos 30.000 euros e incluso menos. Estas cifras pueden llegar a resultar muy tentadoras si tenemos en cuenta que es aproximadamente la misma suma de dinero que tendríamos que desembolsar para adquirir un Toyota GT 86, por ejemplo, y en lugar de un modelo japonés, nos llevaríamos a casa un deportivo italiano con motor V8 en posición central.
Sin embargo hay un aspecto que no podemos pasar por alto, el mantenimiento, y es que mantener un superdeportivo exótico es tan caro como crees. La cuestión no es adquirirlo, que también, sino poderlo mantener. En muchos casos, realizar las labores de mantenimiento o cualquier reparación en un coche de este tipo no es tarea fácil y probablemente requerirá herramientas especiales y mucho, mucho tiempo.
Con esta lista elaborada por los chicos de la prestigiosa revista estadounidense Road&Track (web) te podrás hacer una idea de los altos costes de mantenimiento que tiene algunos de los superdeportivos más deseados del planeta, como el McLaren F1 o el Ferrari Enzo; a lo mejor por eso encontramos con facilidad estas imágenes de coches de ensueño abandonados.
No se puede comenzar el artículo hablando de Ferraris de 30.000€ y terminar hablando del mantenimiento de un Enzo. Lo siento pero es una barbaridad y solo contribuye al MITO de que es imposible mantener un deportivo italiano si no eres multimillonario. El que sale de fiesta día sí y día también gasta más al año. El mantenimiento de una de esas "gangas" de Ferrari se limita básicamente a cambio de aceite y filtros anualmente. Un mecanico de calidad puede encargarse de ello por una suma más que razonable. Lo caro son las campañas o revisiones gordas cada 20-30 mil kilómetros que en la casa cuestan de 2 a 4 mil euros, y pueden pasar años hasta hacer este kilometraje. Aunque si eres un bestia con el coche y tienes que cambiar embragues y otras piezas muy muy caras, pues sí, resulta carísimo. Te invito a contrastar lo que te digo, y verás que, quitando el desembolso inicial, no resulta tan descabellado cumplir el sueño de una vida y comprarse un Ferrari.