Mercedes-SLR McLaren
Terminamos con uno de los deportivos clásicos más deseados de todos los tiempos: el Mercedes-SLR McLaren. Este germano-británico tiene unos discos de freno cuyo cambio sale por la friolera de 16.000 euros, aproximadamente. Pero tareas tan usuales como unos sensores de presión de neumáticos, una llanta o una batería cuestan, respectivamente, 1.400, 1.550 y 1.100 euros.
No se puede comenzar el artículo hablando de Ferraris de 30.000€ y terminar hablando del mantenimiento de un Enzo. Lo siento pero es una barbaridad y solo contribuye al MITO de que es imposible mantener un deportivo italiano si no eres multimillonario. El que sale de fiesta día sí y día también gasta más al año. El mantenimiento de una de esas "gangas" de Ferrari se limita básicamente a cambio de aceite y filtros anualmente. Un mecanico de calidad puede encargarse de ello por una suma más que razonable. Lo caro son las campañas o revisiones gordas cada 20-30 mil kilómetros que en la casa cuestan de 2 a 4 mil euros, y pueden pasar años hasta hacer este kilometraje. Aunque si eres un bestia con el coche y tienes que cambiar embragues y otras piezas muy muy caras, pues sí, resulta carísimo. Te invito a contrastar lo que te digo, y verás que, quitando el desembolso inicial, no resulta tan descabellado cumplir el sueño de una vida y comprarse un Ferrari.