Cinco años antes de que General Motors presentase su coche eléctrico, el GM EV1, ya había un modelo en el mercado con esa denominación. Presentado en el Salón de Frankfurt de 1985, las siglas tenían un significado diferente y no podían ser más diferentes en concepto y ejecución. El Saab EV-1 no era eléctrico, pero era un deportivo increíble.

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El diseño del Saab EV-1 corrió a cargo de Björn Envall, es decir, el jefe de diseño del fabricante sueco que permaneció en la marca durante años y firmó la icónica forma del Saab 900 de primera generación. Con una imagen baja y agresiva, la carrocería se hizo en varios materiales incluyendo la fibra de carbono, que en ese momento era un material aún más exótico de lo que es ahora.

Saab EV-1

Aquel deportivo tenía forma de cuña redondeada y llamaban la atención sus faros delanteros: empotrados y muy bajos. Las estilizadas ruedas de tres radios fueron una versión futurista de las modernas e icónicas llantas Aero de Saab. Y es que, de alguna forma, el EV-1 fue una versión temprana de algunos elementos de estilo deportivo que veríamos más tarde.

Un habitáculo que recordaba a un caza

El interior del Saab EV-1 recordaba los orígenes de la marca: el mundo de la aviación. Con sus pilares oscurecidos tenía una forma semejante a las cabinas de los caza a reacción. Además, la enorme superficie de vidrio se desplazaba hacia atrás, casi horizontalmente, como si fuera una escotilla. Eso sí, el techo de vidrio hizo necesaria la presencia de unos paneles solares que alimentaban un ventilador cuya misión era refrigerar el habitáculo.

Saab EV-1

Su diseño era menos atrevido, pero seguía siendo una versión futurista del Saab 900 y el panel de instrumentos anticipó una característica futura de la marca sueca muy apreciada por los conductores: el modo nocturno, que atenuaba todos los instrumentos y las luces, excepto la parte del velocímetro.

Saab y los deportivos

Mecánicamente se basó, en gran medida, en el Saab 900 Turbo: estaba equipado con un motor turboalimentado de cuatro cilindros en línea que entregaba 282 caballos de potencia a las ruedas delanteras. Unas prestaciones que redondeaban el concepto del Saab EV-1, un modelo cuyo verdadero objetivo era mostrar el potencial del 900 Turbo y que Saab era capaz de fabricar vehículos deportivos.

Imágenes: Motortrend

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