Una vez alguien me dijo que la verdadera diferencia entre ser niño y ser adulto es que, a partir de los 18 años, los juguetes son más caros. Y ahora que se te habrán pasado unos cuantos ejemplos personales por la cabeza, igual te creo otra necesidad cuando veas este coche que hemos probado: el Renault R4 ‘nuevo’ -por aquí te dejo la historia del Renault 4-, que lo tienes en con techo de chapa o lona, tres acabados (Evolution, Techno e Iconic) y con dos motorizaciones (siempre eléctricas y con etiqueta Cero emisiones): la de 122 CV con una autonomía de 308 km y la de 150 CV con un alcance de unos 408 km sin recargar. Esta última es la que hemos probado aquí, en acabado Iconic.

Esta reedición del mítico ‘4 Latas’, otro de esos simpáticos coches que, incluso en la gente más joven provoca más efecto “¡aaahhh… ya me acuerdo!” que efecto “¡wuau!”. Y encima, si te gusta, puede que lo consideres un juguete hasta práctico y rentable para tu día a día, así que es muy probable que tu cerebro te acabe convenciendo de que lo necesitas y punto. ¿Estás seguro de que quieres seguir leyendo esta prueba del Renault R4 E-Tech 150 CV? Allá tú. Yo sigo…

Renault R4 E-Tech delante del Renault 4 clásico, el conocido como 'cuatro latas'.

Sí, si tienes cierta edad, puede que hasta nos cuentes en los comentarios tus propias experiencias con el Renault 4, uno de los vehículos más queridos en España y buena parte del extranjero. Y si no, te sonará mucho de las fotos familiares antiguas, lo habrás visto hasta hace poco por tu ciudad o puede que aún siga realizando todo tipo de tareas en tu pueblo, en versión normal o ‘furgoneta’.

Otro mito resucitado por Renault

Y es que con el Renault R4, la firma francesa ha querido resucitar recientemente otro de sus coches más míticos, aquel que en 1961 lanzó al mercado para competir con el revolucionario y polivalente Citroën 2 CV (modelo que la compañía de los chevrones va a resucitar). Entonces, el reto era hacer un vehículo espacioso, resistente, barato de construir y de mantener, fiable y que fuera tan atractivo y práctico para el comercial que se moviera todo el día por una ciudad concurrida… como para aquel que necesitara, además, cargarlo hasta los topes y recorrer caminos rurales e incluso sembrados.

Su éxito fue tal, que las personas de treinta y tantos años en adelante seguimos teniendo muy presente el recuerdo de sus simpáticas formas y lo relacionamos con nuestra infancia, con nuestro primer coche, con el coche del panadero…  Y por eso, en un momento de avalancha de SUV chinos electrificados sin historia ni pedigrí, Renault quiere tocar la fibra de este tipo y público y ofrecer algo que entre primero por los ojos y luego por el bolsillo, la tecnología y todo lo demás. Y esto es una apuesta que hay que valorar, sobre todo porque se trata de un vehículo 100% eléctrico que, a priori, no es fácil volver a convertir en un coche de culto.

Sin embrago, esta fórmula le ha ido muy bien al fabricante en el nuevo Renault R5, del que te dejo su prueba, con quien comparte mucho mecánicamente hablando, y por ello ha decidido continuarla al recuperar las formas originales del modelo en el nuevo Renault Twingo. ¿Pero el nuevo Renault 4 está a la altura de las circunstancias?

¡Vamos a por él!

Nada más recogerlo, sonrío. Es menos reconocible a simple vista que el R5, pero a mí ya me ha provocado unas ganas tremendas de conducirlo un lunes cualquiera, para ir a cumplir con mis obligaciones. Es un coche de 4 metros (4,14) y cinco plazas que se enmarca más en el segmento B de los utilitarios que en el C de los compactos. Así que ya detectamos con la cinta métrica en la mano que su vocación es más urbanita que viajera.

Su anchura también es contenida (1,8 m, como la de un Renault Clio, del que también te dejo la prueba) y su altura está dentro de lo estándar en su clase, pero es más propia de la de un todocamino (mide los mismos 1,57 m que los del Renault Captur). Lo bueno para él es que las formas originales que se han tomado de referencia facilitan el ansiado aspecto de SUV que tanto vende hoy día. De hecho, muchos consideran que por sus líneas, concepto y capacidades, el antiguo ‘Cuatrolatas’ fue uno de los primeros todocaminos de la Historia.

El frontal es premeditadamente vertical, con unos faros que simulan las redondeces del ‘abuelo’, dentro de una moldura negra a la manera de los 4L más populares, los que tantas personas seguimos teniendo en la cabeza.

En los laterales, las formas cúbicas se mantienen pero rematadas con unas molduras de plástico en los pasos de ruedas de 18” y en las taloneras, que nunca antes habían existido (salvo los refuerzos de la denostada y última versión Renault 4, llamada ‘Clan’ y fabricada en Europa del este hasta principios de los años 90). También, hay unos refuerzos horizontales en la chapa (emulando lo que antiguamente se llamaba ‘carrocería corrugada’ en pos de la resistencia), para darle el comentado ‘look’ de ‘crossover’.

En este perfil, hay líneas muy sencillas con tiradores reales y la característica tercera ventanilla lateral, a la manera del clásico. En la zaga, que tampoco aquí desciende respecto a la parte delantera para ganar espacio interior y darle la mayor dimensión posible a la quinta puerta.

Renault R4 E-Tech 150 CV pasando por la Puerta de Alcalá, en Madrid.

Recordemos que el Renault 4L es famoso por ser pionero en llevar ‘portón’, pero aquí la boca de carga no llega tan abajo, porque queda recortada por el refuerzo de plástico que protege esa zona. A cambio, el juego visual de la luna trasera en horizontal y de los pilotos verticales colocados en los bordes exteriores completa la conexión ‘vintage’ del nuevo Renault R4 respecto al antiguo.

A bordo, más tecnología que nostalgia en el Renault 4 nuevo

Cuando accedes al interior del R4, te olvidas un poco de los antecedentes retro del modelo, excepto por algún toque estético como los asientos (que son muy bonitos y recogen bien), algún extra con el ‘4’ o la simplicidad y horizontalidad de sus formas. Y lo que hay, como los bonitos acolchados laterales con las costuras vistas, son acertados, pero muy superiores al original -y menos mal-.

¿Más diferencias? ¡Todas! Un dispositivo multimedia gigante con mucho -demasiado- negro piano protagoniza el habitáculo, hay aireadores centrales de los que el 4L carecía (¡qué menos!) y en el frente no existe la típica palanca de cambios que comunicaba directamente con una caja manual de 4 velocidades montada delante del motor de combustión original (aquí el selector va tras un volante algo más achatado y multifunción).

Pero, qué queréis que os diga, aunque quienes me conocéis sabéis que amo los clásicos, tengo que reconocer que no tendría ningún sentido romper la practicidad del habitáculo con unas concesiones estéticas que sólo nos harían gracia a unos pocos (y ni siquiera, si llegaban a convertirse en un incordio). Así que aplaudo que prime lo sencillo y aquí contemos con un espacio amplio y agradable, botones físicos para las funciones principales del climatizador (monozona)…

Y ya que estamos, sea pretendidamente o no, también me gusta que se puedan buscar toques retro (ignoro si se hizo intencionadamente) en una pantalla principal completamente digital de 7” enmarcada en una ‘capilla’ a la antigua usanza con todo toda la información necesaria para la conducción y con el aspecto más moderno y avanzado de los coches actuales del Grupo Renault.

A la derecha, los tiempos mandan y me habría enfadado mucho no contar con otro moderno y práctico display central táctil, de 10”, para ver y gestionar de forma rápida y bastante intuitiva -complementada con los botones del volante- lo relacionado el infoentretenimiento y la conectividad. Y que, por supuesto, es plenamente compatible con Apple Car Play y Android Auto.

¡En marcha en el nuevo Renault 4 latas!

La unidad de pruebas monta el motor eléctrico de mayores prestaciones (se puede elegir con una batería de 40 kWh y 120 CV o este con una de 52 kWh y 150 CV). Y este R4 promete una autonomía de unos 408 km por los 308 de la versión de acceso a gama.

Acoplado en el interior, selecciono la D de directa (sí, reconozco que se me ha vuelto a ir la mano al centro buscando la antigua ‘bolilla’) y acelero en completa suavidad y silencio. El original era muy confortable también para su época, pero es que si jugamos a un coche ‘u-ti-li-ta-rio-‘ con etiqueta cero como este, quiero deslizarme así, por todas partes, sin jugar con embragues ni estresarme por entrar bordear las restricciones de tráfico de las zonas de bajas emisiones de la ciudad.

Quiero también callejear viendo con mis propios ojos donde empieza y acaba el vehículo (con sus formas cuadradas, el R4 siempre ha sido un maestro en esto). Quiero pensar que no estoy gastando demasiada energía en los desplazamientos cortos y diarios (el consumo homologado del Renault R4 E-Tech no llega a los 15 kW/100 km en ninguna de sus dos motorizaciones y la bomba de calor que trae de serie contribuye a lograrlo). Y la verdad es que… cumple con todo ello. ¡Y con estilo!

Para jugar mejor con sus prestaciones, cuentas además con varios modos de conducción (Eco, Normal, Deportivo y uno Personalizadle) y unas levas en el volante con las que graduar también los grados de retención y regeneración energética (hasta poder usar para acelerar y frenar sólo el pedal del acelerador en atascos), algo que les falta a muchos otros modelos de la competencia por ahorrar costes.

Toca salir a carreteras secundarias y a autopista. En las primeras, entre pueblos, cumple también y los 150 CV de esta versión son más que suficientes para ir tranquilo, sobre un chasis correcto que no invita a ir deprisa. Además, siempre puedes tener un apoyo extra en aceleración con el modo deportivo, pero no conviene perder de vista la autonomía en estas zonas ni con mayor grado de exigencia que en llano y en ciudad, porque no es mucha y no siempre hay disponibles en España tantos puntos de recarga como nos gustaría.

La dirección siempre responde bien, igual que el tacto del freno y el conjunto es aplomado pero menos que en el Renault R5, que entra mejor en las curvas y balancea menos, pero es más duro y menos confortable por el tarado más firme de la suspensión posterior.

En autopistas y autovías, este problema puede aumentar, teniendo en cuenta además que las concesiones a la estética retro de este modelo penalizan en algunos puntos su resistencia y ruidos aerodinámicos, e incluso las reacciones de este motor ’tope de gama’ tampoco son las más rápidas (acelera de 0 a 100 km/h en 8,2 s, por los 9,2 de su alternativa de acceso).

A cambio, es cierto que su batería se puede recargar en corriente continua del 10% al 80% en unos 30 minutos, algo que vuelve a dejar clara su filosofía de ser un coche práctico y no gastón para ciudad y alrededores.

Plazas traseras y maletero

De hecho, esto último se demuestra también en el espacio posterior. Las plazas traseras son llamativamente reducidas y, aunque están diseñadas para albergar a tres personas, dos adultos de estatura media estarían muy justos de espacio tanto para las piernas como para la cabeza (si eliges el techo de lona, la altura se reduce aún más), algo difícil de entender si tenemos en cuenta que para emular las formas del modelo original, el techo apenas ‘cae’. Y que la habitabilidad interior debería ser un punto a favor del R4 frente a su resultón, bonito y exitoso hermano Renault R5.

Por su parte, el maletero cuenta con 420 litros sin tocar asientos, que no está mal para su categoría, y las butacas se pueden desplazar hacia delante de forma asimétrica (60/40) para aumentar la capacidad.

Renault 4 eléctrico: precios, versiones y autonomías

El nuevo Renault R4 E-Tech eléctrico, como decíamos al principio, lo tienes por menos de la barrera económica y psicológica de los 30.000 euros. Concretamente, sus precios arrancan en los 27.954 euros para la versión de 122 CV y batería de 40 kWh, con 308 km de autonomía oficial, y acabado de acceso Evolution.

Por unos 3.000 euros más, (desde 30.819 euros) puedes dar el salto a los 150 CV, con batería de 52 kWh (y entre 397 y 408 kilómetros según elijas el equipamiento de la versión Techno -32.729 euros- o Iconic -34.639-). Por unos 1.700 euros más, puedes acceder en todas las versiones a la carrocería con techo eléctrico de lona.

Opinión tras la prueba del Renault R4 E-Tech 150 CV

Si la mayoría de los coches eléctricos te parecen lavadoras con ruedas carentes de personalidad e historia, los nuevos Renault neorretro pueden ser una solución, para que las etiquetas Cero emisiones tengan un plus de buen gusto y estilo sin renunciar a toda la tecnología que se espera de un coche moderno, eficiente, práctico y seguro. Por fuera, la línea del Renault R4 E-Tech eléctrico puede estar un poco menos conseguida -respecto al mítico ‘4 Latas’ en el que se inspira- que la del exitoso Renault R5 en comparación con su antecesor clásico y de combustión. Pero en ambos hay un esfuerzo de diseño ‘vintage’ que se plasma en el exterior -y en el interior, aunque en menor medida-.

El nuevo R4 es algo más largo y confortable que el R5, pero sus mayores dimensiones no son suficientes para que las plazas traseras gocen de un espacio aceptable para tres adultos de cierta envergadura (el maletero sí merece la pena). Con todo y con eso, si buscas habitabilidad sale más a cuenta elegir el nuevo Renault R4 y hacerlo con techo de chapa en vez de practicable de lona.

En cuanto al concepto original el nuevo Renault R4 no es un coche especialmente barato de adquirir, pero su vocación urbanita con ciertos aires de todocamino sí que se mantiene, gracias a unas formas cúbicas, unas prestaciones más que aceptables (merece la pena saltar al de 150 CV salvo que sólo te muevas por ciudades llanas), un consumo energético contenido a ritmos tranquilos y una autonomía discreta, pero que se recupera en poco tiempo de carga.

Para acabar, te dejo 12 curiosidades del Renault 4 clásico que probablemente no conocías.

Ficha técnica Renault 4 E‑TECH 150 CV
Motor Tipo Eléctrico
Cambio 1 marcha automática
Potencia máxima 150 CV (110 kW)
Par máximo 245 Nm
Autonomía Kilómetros 397–408 km (WLTP)
Batería Tipo y capacidad Iones de litio / 52 kWh
Potencia de carga máxima 100 kW (DC) / 11 kW (AC)
Suspensión Delantera MacPherson
Trasera MacPherson
Frenos Delanteros Discos ventilados
Traseros Discos
Dimensiones Longitud 4.144 mm
Anchura 1.808 mm
Altura 1.552 mm
Distancia entre ejes 2.624 mm
Maletero Volumen 375 litros
Peso Peso 1.537 kg
Prestaciones Velocidad máxima 150 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 8,2 segundos
Consumo Combinado 15,1 kWh/100 km
Emisiones Emisiones de CO2 0 g/km - Etiqueta 0
Precio Precio oficial Desde 31.596 euros
Valoración
Renault R4 E-Tech 150 CV