El BMW Z4 sDrive20i Steptronic que pongo a prueba es la versión de acceso a la gama del Z4. Un modelo, la tercera generación del roadster de BMW, que puede disponer de entre 197 y 340 CV de potencia y que presenta un comportamiento más deportivo que el de sus predecesores. Este descapotable comparte plataforma y características con el Toyota GR Supra (prueba), si bien, este último solo se ofrece con carrocería coupé y asociado al motor más potente de la gama -excepto en Japón, donde sí se ofrece con otras mecánicas-.

BMW Z4 sDrive20i trasera

Ya había tenido ocasión de conducir su ‘primo’ japonés y desde los primeros instantes de la prueba, el BMW Z4 sDrive20i me ha dejado claro que no pierde ni un ápice de deportividad con respecto a este. Porque cuando pasas de una arquitectura coupé a la de un descapotable, lo normal es que se quede algo de rigidez torsional por el camino. Pero no es el caso, porque a pesar de contar con un techo de lona escamoteable, el bastidor transmite mucha sensación de rigidez y eso es clave a la hora de ofrecer una dinámica verdaderamente deportiva.

Prueba del BMW Z4 sDrive20i: mejora en todo

BMW Z4 sDrive20i delantera

El techo de lona también ayuda a aumentar esa sensación de deportividad, pues concuerda mejor con el carácter del vehículo que el techo metálico del anterior Z4. Y no solo eso, es que al contrario de lo que podrías pensar, el nuevo Z4 da la sensación de ser más silencioso con la capota cerrada que su predecesor. A eso hay que sumar el hecho de que la operación de apertura y cierre sea mucho más rápida: tarda 10 segundos y puede realizarse a velocidades de hasta 50 km/h. En el anterior necesitabas 19 segundos y podías hacerlo hasta una velocidad de 40 km/h.

El empleo de una capota de lona en el BMW Z4 sDrive20i de la prueba también permite que el maletero ofrezca más capacidad de carga. Porque aunque en el anterior el volumen máximo era superior con el techo cerrado (310 litros), este se veía reducido a tan solo 180 litros cuando circulabas descapotado. En el nuevo BMW Z4 eso no sucede: la capacidad de carga es la misma siempre (281 litros), por lo que no tendrás que preocuparte de lo que transportes atrás cada vez que quieras circular a cielo abierto.

BMW Z4 sDrive20i interior

El BMW Z4, independientemente de la motorización escogida, es un coche para disfrutar. Pero no solo cuando lo conduces, también cuando te pones a observar cada uno de sus detalles. Y no me refiero únicamente al diseño exterior o interior, que a mi juicio está muy logrado, también a los aspectos más técnicos. Por ejemplo: como el motor del Z4 sDrive20i es un cuatro cilindros y por lo tanto, es más compacto que el de seis que monta el Z4 M40i, cuando abres el capó permite apreciar mejor detalles del chasis.

Me refiero en concreto al subchasis y a las suspensiones delanteras, realizadas con aluminio y acero y con unos acabados mecanizados que llaman poderosamente la atención. El esquema de suspensión delantero, con un paralelogramo deformable, emplea brazos de aluminio y estos están unidos de forma más rígida al coche, lo que se traduce en un guiado más preciso de las ruedas. Esto en teoría mejora la precisión de la dirección, pero no me ha gustado mucho su tacto: transmite poca información, algo importante en un coche de este corte.

BMW Z4 sDrive20i maletero

En el eje trasero nos encontramos con un diseño de cinco brazos (que se emplea por primera vez en el Z4) que mejora igualmente el guiado de las ruedas y la rigidez ante las fuerzas laterales. Lo que no me ha terminado de convencer es el tarado de los amortiguadores traseros, un tanto blandos incluso en los modos de conducción más deportivos. Y es que los neumáticos (unos Michelin Pilot Super Sport) ofrecen mucho agarre y cuando llegas al límite en curva, ese tarado produce una sensación de rebote que resta confianza. Esto es algo que también percibí en el Toyota GR Supra.

Prueba del BMW Z4 sDrive20i: sus 197 CV son más que suficientes

BMW Z4 sDrive20i motor

La unidad probada, un BMW Z4 sDrive20i Steptronic, está equipada con la motorización menos potente de la gama. Se trata de un bloque de cuatro cilindros sobrealimentado con un turbocompresor que desarrolla una potencia máxima de 197 CV. Entrega 320 Nm de par prácticamente desde el ralentí, lo que se traduce en un empuje constante independientemente de la relación que lleve engranada la caja de cambios. Esta, por su parte, es una transmisión automática con convertidor de par y ocho relaciones que envía la potencia al eje trasero a través de un diferencial convencional.

Las diferencias entre el BMW Z4 2019 y el Toyota Supra 2019

Hasta hace poco solo estaba disponible con este cambio, pero desde este mes de agosto BMW ofrece la posibilidad de equipar al Z4 sDrive20i con cambio manual de seis velocidades. Todavía no lo he probado, pero si te gusta practicar una conducción deportiva, apostaría mejor por este último: la automática es muy suave y rápida, pero creo que resta carácter al conjunto. Lo positivo del binomio formado por la transmisión Steptronic y el motor turbo es que es muy eficiente: es fácil lograr una media de gasto próxima a la oficial, que es de 7,1 l/100km.

BMW Z4 sDrive20i detalle trasera

Otro punto destacable de este motor es el sonido que produce. Está claro que el Z4 M40i suena más y mejor, pero este bloque de 1.998 centímetros cúbicos no se queda atrás. Me parece una mecánica con un rendimiento suficiente para disfrutar practicando una conducción deportiva con la ventaja de que es más eficiente cuando circulas tranquilo.

En definitiva, puedo afirmar sin miedo a equivocarme que la tercera generación del BMW Z4 ha mejorado absolutamente en todo con respecto a sus antecesores. Ahora es un coche que, sin perder confort de marcha, ofrece una dinámica mucho más deportiva que hace que sea más divertido de conducir. Eso sí, no esperes que se comporte como un Mazda MX-5 (prueba) o un Porsche 718 Boxster (prueba), porque estos dos modelos son más ágiles.

BMW Z4 sDrive20i frontal

 

A destacar A mejorar
Rigidez del chasis Tarado de los amortiguadores traseros
Comportamiento dinámico Dirección poco informativa
Techo de lona (aísla bien y es rápido) Tacto de los frenos

Ficha técnica BMW Z4 sDrive20i Steptronic
Motor Cilindrada 1.998 cc
Cilindros 4 en línea
Potencia Máxima 197 CV / 4.500 – 6.500 rpm
Par Máximo 320 Nm / 1.450 – 4.200 rpm
Transmisión Caja de Cambios Automática, 8 velocidades
Tracción Trasera
Suspensión Delantera Paralelogramo deformable / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.324 mm
Anchura 1.864 mm
Altura 1.304 mm
Distancia entre Ejes 2.470 mm
Alimentación Tipo de Alimentación Inyección directa, turbo e intercooler
Peso Peso 1.480 kg
Prestaciones Velocidad Máxima 240 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 6,6 seg
Consumos WLTP Urbano N.D.
Extraurbano N.D.
Combinado WLTP 7,2 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 164 g/km Euro 6
Precio Precio Oficial Desde 48.900 €

Fotografías: Álex Aguilar

Valoración
Diseño
9
Acabados
9
Habitabilidad
6
Maletero
7
Motor
6
Consumo
8
Confort de marcha
8
Comportamiento
7
Equipamiento
8
Precio
7
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Nacho de Haro
¿Un coche? Grande, pequeño, deportivo, práctico, de tracción, de propulsión, gasolina, diésel, eléctrico... Me gustan todos, así que 'ponme' el que quieras.
prueba-bmw-z4-sdrive20i-steptronicEl BMW Z4 sDrive20i de la prueba es uno de esos coches para disfrutar incluso en tus desplazamientos rutinarios. Ha mejorado notablemente con respecto a sus antecesores e incluso con el motor de acceso a la gama ofrece un comportamiento deportivo que hace que sea muy divertido.

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