Antes de empezar la prueba del BMW X1 xDrive25e hay que ponerse en situación. En BMW tienen claro que para llegar a la descarbonización del parque automovilístico hay que pasar por la electrificación. No queda otra. Los coches podrán depender en mayor o medida de la batería, pero lo que está claro es que los coches eléctricos, híbridos y demás integrantes de la familia de los enchufados están cada vez más presentes en las gamas, no solo de BMW sino de prácticamente todas las marcas que existen hoy en nuestro mercado.

PRUEBA: BMW 507

Los de la hélice, no obstante, se atreven a dibujar un panorama para los próximos diez años. Y esa predicción dice que los híbridos enchufables van a subir como la espuma, que motores de combustión como una fuente de impulsión van a ir cayendo poco a poco y que, tanto los eléctricos puros como otras fuentes de energía alternativas irán creciendo de forma moderada. Este pronóstico, que además de realista no es más que una continuación de lo que ya estamos viviendo en este momento, deja bien claro que la apuesta más certera ahora y a corto-medio plazo es, precisamente, un vehículo híbrido enchufable (PHEV).

Lo es porque en ciudad se puede mover en modo eléctrico, sin ruido y sin emisiones, y su batería se recarga en poco tiempo; lo es, también, porque cuando llegan el fin de semana o las vacaciones, se puede ir a donde sea con su motor de gasolina; y lo es, en definitiva, porque evita cualquier tipo de quebradero de cabeza al usuario al lograr el preciado distintivo ambiental ‘0 Emisiones’ (el mismo que tienen los 100% eléctricos) que le permite moverse sin restricciones por cualquier calle de cualquier ciudad.

Eléctrico entre semana, gasolina en el tiempo de ocio

prueba bmw x1 xdrive25e trasera

Tras esta breve introducción toca ponerse a los mandos del coche de la prueba, el BMW X1 xDrive 25e, el único híbrido de la familia y el único que no tiene etiqueta ‘C’ sino una mucho mejor. Sobre el papel, parte con ventaja, pero veamos que esconde en su interior este SUV de tamaño compacto. La radiografía de su sistema de propulsión deja ver un motor de gasolina de 3 cilindros y 125 CV, otro eléctrico de 95 CV, una batería ubicada en la parte trasera y una transmisión automática de 6 velocidades. El motor de combustión envía la potencia al eje delantero y el eléctrico, al posterior. Así que se trata de un coche de tracción total con una potencia conjunta de 220 CV, que es capaz de moverse con un propulsor, con el otro o con los dos funcionando al mismo tiempo.

La prueba de hoy, aunque breve, me lleva por un recorrido mixto ciudad/periferia, que me viene al pelo para ver las cualidades de este híbrido. Su autonomía eléctrica declarada ronda los 50 kilómetros, así que en mi recorrido de una hora de duración no debería llegar a agotarla. Me pongo en marcha en pleno centro de la ciudad y lo primero que me llama la atención es la ausencia de sonido. Este X1 xDrive25e arranca por defecto en un modo de conducción que fuerza la propulsión eléctrica. Y yo, encantado. Voy cubriendo kilómetros por las calles congestionadas de mi ciudad y la autonomía apenas baja. Estas es una de las grandes diferencias de los motores de combustión frente a los eléctricos: mientras los primeros despilfarran litros de combustible en los atascos, los segundos precisamente no gastan casi nada de electricidad. Otra cosa es moverse en carretera a velocidad más elevada, donde los papeles se invierten.

prueba bmw x1 xdrive25e lateral

Sigo avanzando entre semáforos y amplias avenidas sin apenas perder autonomía, rodando en total silencio y con una calidad de rodadura muy buena. En alguna esquiva ágil ha entrado en marcha el motor térmico para echar un cable y me ha gustado por la rapidez en la respuesta y, sobre todo, porque se solapa con el eléctrico con mucha suavidad. ¡Ah! Y no suena ni vibra nada. Perdámosle ya el miedo a los tricilíndricos -al menos sin son como los de BMW-. Seguramente, la insonorización del habitáculo tenga mucho que ver en esto, pero sea lo que sea, el caso es que lo percibe el conductor es finura total por parte del sistema de impulsión de este BMW X1 xDrive25e.

Por fin terminan las aglomeraciones y me dirijo a mi tramo de carretera de referencia cercano a la ciudad para poder sacar otras conclusiones. Aumenta el ritmo, llegan las curvas y el motor de combustión cobra más protagonismo. Me sorprende gratamente la aceleración y también la manera en la que se entrega la potencia. Este BMW X1 es bastante rápido. No es solamente solvente, va más allá. Con los dos motores en uso las prestaciones son realmente buenas (sirva como ejemplo el 0-100 km/h en 6,9 segundos), mejores de lo que cabría esperar. Y el ordenador de viaje nunca muestra cifras elevadas.

prueba bmw x1 xdrive25e interior

Por otra parte, las sensaciones de chasis de este BMW X1 xDrive25e son muy similares a las de cualquier otro X1. La pisada es certera pero confortable, con un puntito de dinamismo, pero alejada de los que cabría esperar en un modelo deportivo. No pasa nada, este SUV desempeña otro rol en la familia BMW y, para rapidillo, ya está el X2, que tiene una dinámica mucho más ágil y que, por cierto, también se puede elegir con la misma mecánica híbrida enchufable del coche que hoy estoy probando (con un sobreprecio de 900 euros frente al X1).

Por lo demás, este todocamino ofrece las virtudes propias del X1, con su amplio interior, su versatilidad y sus buenos acabados, que lo convierten en uno de los mejores del segmento. Eso sí, pierde maletero por la batería, que va ubicada en la zaga, y le hace pasar de los muy buenos 505 litros a unos solo correctos 450. Es un peaje a pagar por tener el sistema híbrido; el otro, sin duda, es el precio. Los 47.600 euros que cuesta posicionan al X1 xDrive 25e como la versión más cara de la gama, no apta para todos los bolsillos.

prueba bmw x1 xdrive25e toma carga

Salvando este último escollo, que no deja de ser importante, lo cierto es que este BMW X1 xDrive25e híbrido enchufable es un modelo muy completo, que sirve para ir a trabajar todos los días en modo eléctrico y que no pone ninguna restricción a la hora de moverse lejos cuando llegan las escapadas de ocio. Vale para todo y está dentro del grupo de los ‘políticamente correctos’ porque responde a las exigencias anticontaminación actuales. Visto así, es una compra redonda.

Ficha técnica BMW X1 xDrive25e
MotorCilindrada1.499 cc
Cilindros3 en línea
Potencia máximaMotor de combustión: 125 CV
entre 5.000 – 5.500 rpm
Motor eléctrico: 95 CV
Total: 220 CV
Par máximoMotor de combustión: 220 Nm
entre 1.500 – 3.800 rpm
Motor eléctrico: 165 Nm
Total: 385 Nm
AlimentaciónTipoInyección directa. Turbo. Intercooler
TransmisiónCaja de CambiosAutomática, 6 velocidades
TracciónTotal
SuspensiónDelanteraTipo McPherson
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
TraseraParalelogramo deformable
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
FrenosDelanterosDiscos ventilados
TraserosDiscos ventilados
DimensionesLongitud4.447 mm
Anchura1.821 mm
Altura1.582 mm
Distancia entre ejes2.670 mm
MaleteroVolumen450 litros
PesoPeso1.820 kg
PrestacionesVelocidad máxima193 km/h
Aceleración 0-100 Km/h6,9 seg
ConsumoCombinado1,7 l/100 km
Velocidad bajaNd
Velocidad mediaNd
Velocidad altaNd
Velocidad muy altaNd
EmisionesEmisiones de CO239 g/km Euro 6
PrecioPrecio oficialDesde 47.600 euros

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