Puede que no haya tenido mucha continuidad, por razones obvias, pero hubo un tiempo en el que se experimentó con la propulsión mediante cohetes para coches. Una de las marcas que más se implicó en ello fue Opel debido a Fritz von Opel, nieto del fundador de la compañía, cuyo empeñó llevo a conseguir récords como el que estableció el Opel RAK 2.

Un radar caza un Opel Astra circulando a 696 km/h

En otoño de 1927, Fritz estableció contacto con el publicista y astrónomo Max Valier, que se hallaba inmerso en un proyecto de investigación cohetes, y entró de lleno en el mismo, reclutando a su vez a Friedrich Sander, cuya empresa ya fabricaba cohetes de señales con combustible sólido. No hubo que esperar más que hasta el primer trimestre del 28 para ver los primero resultados, con prototipos rodando en el circuito de Opel en marzo y el RAK 1 viendo la luz en abril.

Este, desarrollado sobre el Opel 4/12, contaba con unas pequeñas alas en el frontal para una mayor estabilidad y cargaba con 40 kilos de explosivos para dar potencia a los 12 cohetes situados en la zona trasera. La prueba fue un éxito con un tiempo de 8 segundos para hacer el 0-100 km/h  y una gran acogida por parte de la prensa, algo que motivó a los asociados a seguir trabajando en el proyecto y a pesar todavía en más grande.

Opel RAK 2

Para las velocidades que tenían pensando alcanzar, el circuito de Rüsselsheim se les quedaba corto, por lo que se trasladaron al de Avus en Berlín, equipado con dos largas rectas que servirían para el fin. El protagonista en esta ocasión fue el Opel RAK 2, una versión evolucionada basada en el Opel 10/40 que creció hasta los 4.880 mm de longitud, cuyas alas eran de mayor tamaño, tenía un peso de solo 560 kilos y no montaba ni motor ni transmisión, puesto que confiaba su propulsión a los 24  cohetes traseros.

El día de la prueba se congregaron 3.000 personas en el circuito, entre espectadores y medios. Al volante del Opel RAK 2, Fritz von Opel, decidido a dar el espectáculo, y vaya si lo consiguió: aclanzó los 238 km/h estableciendo un récord mundial. El propio von Opel explicaba así la experiencia: “He pisado el pedal de ignición y los cohetes han rugido detrás de mí y me han lanzado hacia delante […] He vuelto a pisar el pedal, luego otra vez, y -se apoderó de mí una especie de furia- una cuarta vez. Ha desaparecido todo lo que había a mis dos lados […] La aceleración me produjo una gran excitación. He dejado de pensar. He actuado únicamente por instinto, mientras que unas fuerzas incontrolables rugían detrás de mí”.

PRUEBA: Opel Crossland X 1.6 CDTI 99 CV

No contento con el éxito, desde la marca ahondaron más en la tecnología y la llevaron a nuevos formatos. En junio de 1928 se presentó el RAK 3, en esta ocasión una vagoneta sobre raíles que alcanzó los 256 km/h, más tarde se realizaron pruebas sobre dos ruedas con la Opel Motoclub y el broche final lo puso el Opel-Sander RAK 1, un avión propulsado por cohetes.

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