La industria del automóvil se enfrenta a nuevos desafíos casi a diario. Entre los muchos retos que figuran para fabricantes, organismos y conductores se encuentra la seguridad vial, una problemática que afecta igualmente al primer mundo y que se cobra miles de víctimas cada año. Si bien los coches son cada vez más seguros, acciones como instalar airbags falsos en coches no ayudan a acabar con las muertes en accidentes de tráfico.
Un artículo publicado recientemente por The Wall Street Journal habla de esta nueva plaga que sacude al automóvil. El diario estadounidense revela que al menos cinco personas murieron o resultaron gravemente heridas por airbags falsos el año pasado y que el problema se remonta al menos a la retirada de los infames airbags de Takata, cuando se descubrió que numerosos coches contaban con imitaciones de este equipamiento básico de seguridad.
Algunos de estos airbags falsos incluso presentaban cubiertas que, por dentro, en realidad estaban vacías. Al parecer, muchas de estas imitaciones pueden tener las mismas piezas que las aprobadas por los fabricantes, lo que las hace aún más difíciles de identificar. Tampoco es fácil rastrear las cadenas de suministro de este tipo de repuestos falsos.
Los airbags falsos son un mal endémico que se pueden comprar fácilmente en Internet

Según The Wall Street Journal, los airbags falsificados suelen fabricarse a partir de una combinación de piezas usadas y no homologadas. Pueden reutilizarse partes como la cubierta frontal original para que el airbag luzca como un repuesto de fábrica, pero en su interior contienen componentes de desguace o incluso imitaciones traídas del extranjero. Esto, unido a que se venden en sitios como eBay a un coste menor que la pieza original hace que muchos compradores piquen.
Esta práctica parece ser muy rentable, generando importantes beneficios en cada venta, a pesar de que en los últimos años se han incautado decenas de miles de unidades. Sin embargo, las sospechas sugieren que muchos más de estos airbags falsos no han sido denunciados después de fallar o de haber sido instalados en coches sin el consentimiento de sus propietarios.
Para evitar caer en el engaño de los airbags falsificados, lo más recomendable es comprar el repuesto directamente al fabricante o en alguna cadena de suministro de piezas con reputación. En elementos como airbags es mejor no escatimar en gastos, ya que en caso de accidente pueden salvarte la vida.









