Todos recordamos el genial Mitsubishi Lancer Evolution (prueba). A lo largo de casi 25 años, el Evo se comercializó en diez generaciones diferentes, ganó campeonatos del Mundial de Rallyes y se ganó un lugar entre los vehículos japoneses de culto. Por desgracia, entre 2015 y 2016, el modelo fue oficialmente descatalogado. Hoy buceamos un poco en su historia para descubrir una llamativa versión muy poco conocida. De hecho, ¿sabías que el Mitsubishi Lancer Evo VIII tenía una versión base con llantas de acero, elevalunas manuales y no ofrecía aire acondicionado?

Mitsubishi Lancer Evolution: generaciones, historia y versiones especiales

El Lancer Evo fue evolucionando desde 1992 hasta convertirse en un sedán deportivo con tracción total y una serie de comodidades del mundo moderno. Sin embargo, desde los albores del modelo se comercializó una versión mucho más sencilla, que podríamos considerar como el modelo base de la gama, que carecía de muchas de estas características. En los ’90 podría pasar desapercibido, pero en la década del 2000 resultaba llamativo.

Mitsubishi Lancer Evo VIII Rally Sport

Esta versión en cuestión se denomina Rally Sport (RS) y es la opción más sencilla de la gama. El propósito de Mitsubishi con esta variante del Evo era la de comercializar un producto más económico enfocado a equipos privados y particulares interesados en adquirir un coche para modificarlo y competir. De este modo, los Lancer Evolution RS eran sencillos, ligeros y muy potentes. Hoy descubrimos algunas curiosidades de la versión Rally Sport del Mitsubishi Lancer Evo VIII.

Así era la versión básica del Mitsubishi Lancer Evo VIII

Aunque estuvo disponible en diferentes mercados, en Japón fue donde realmente se llevó a la máxima expresión el concepto de sencillez. El modelo Rally Sport que se vendía en el país del sol naciente venía de serie con llantas de acero de 15 pulgadas revestidas con neumáticos 205/65 R15. De forma opcional, se podían equipar unas llantas Enkei del modelo GSR en 17 pulgadas. La carrocería también era sencilla, con tiradores de las puertas y espejos retrovisores sin pintar.

Mitsubishi Lancer Evo VIII Rally Sport

Dentro, el Evo RS carecía de los asientos Recaro con los que venía la versión GSR y equipaba unos asientos estándar. También había ventanillas con manivelas y espejos manuales, mientras que Mitsubishi prescindió del aire acondicionado, la apertura interior del maletero, la radio e incluso el parasol del lado del acompañante (el del conductor iba de serie, pero sin espejo de cortesía).

Todas estas ausencias tenían como fin único el de ahorrar peso. Según el fabricante japonés, el Evo VIII RS tenía un peso de tan solo 1.319 kilos, o lo que es lo mismo, 87 kg menos que el GSR. Los ingenieros también instalaron un depósito de gasolina con 5 litros menos de capacidad (50 litros) y se eliminó cualquier rastro de material aislante e insonorizante lo que, según Mitsubishi, permitía ahorrar alrededor de 20 kilos de peso.

Una mecánica, dos opciones de transmisión

Mitsubishi Lancer Evo VIII Rally Sport

De fábrica, el Mitsubishi Lancer Evolution RS estaba equipado con el motor 4G63 DOHC turbo de 2.0 litros y cuatro cilindros con 16 válvulas. Este bloque generaba 280 CV de potencia a 6.500 rpm y un par máximo de 392 Nm. En este sentido, no había diferencias entre las versiones RS y el GSR (el Evo que todos conocemos). Tampoco lo había con el sistema de tracción integral de Mitsubishi, que era de serie en ambos modelos.

Donde sí había diferencias era en la transmisión. Mientras que el Evo GSR contaba con un cambio manual de seis velocidades, el RS estaba disponible con dos cajas diferentes. Por un lado, la transmisión manual de seis velocidades (RS 6M/T) y, por otro, un cambio manual de cinco velocidades (RS 5M/T). El modelo básico de cinco velocidades recibía el código SNDFZ, mientras que el Evo RS de seis velocidades era el SJDFZ. Estos códigos también definían cuál era su equipamiento de serie.

Mitsubishi Lancer Evo VIII Rally Sport

Por ejemplo, el RS 6M/T contaba con un equipo de frenos Brembo de serie, mientras que en el RS 5M/T era un extra, y lo mismo ocurría con las llantas Enkei de 17 pulgadas. Sin embargo, el diferencial central activo era de serie en ambas versiones Rally Sport, mientras que el sistema Active Yaw Control, que controla la vectorización de par en el tren trasero, era opcional, al igual que los frenos antibloqueo.

Era bastante más económico

En 2004, la versión base del Mitsubishi Lancer Evo VIII tenía un precio en Japón de 2.740.000 yenes (21.200 euros). Esto significaba que era alrededor de 10.000 euros más económico que el popular Evolution GSR. No está claro cuántas unidades se fabricaron de la versión Rally Sport. Según The Drive, del Evo VIII se ensamblaron 6.000 unidades y la única referencia al Evo RS del mercado japonés que se tiene es la de 332 ejemplares.

Fotos: Mitsubishi

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