En esta lista te vamos a enumerar los que son varios de los mejores coches deportivos de los 90. Se trata de un ranking completamente subjetivo y, como cada uno tiene sus gustos, a lo mejor echas de menos (o de más) algún que otro modelo. Ahora bien, no cabe duda de que los que hemos incluido merecen estar por derecho propio. Estos son nuestros elegidos:
McLaren F1

El McLaren F1 nació ya como un mito. No solo es uno de los mejores coches deportivos de los 90, sino también de la Historia. McLaren ideó un habitáculo de tres plazas en donde el conductor iba situado en el centro. Añadió a la receta una imagen espectacular y una mecánica atmosférica V12 de 6,1 litros con 635 CV y 649 Nm. Aceleraba de 0 a 100 km/h en poco más de 3 segundos y casi alcanzaba los 400 km/h de velocidad máxima.
Nissan Skyline GT-R

Puede que el Nissan Skyline GT-R se haya hecho famoso, en parte, por formar parte de los coches de A todo gas. Sin embargo, es mucho más que eso. Y en los 90 existieron las versiones R32, R33 y R34, tres deportivos maravillosos y con unas prestaciones increíbles. Las variantes más potentes llegaron a superar los 300 CV, y aunque a día de hoy no parezca mucho, eran coches muy rabiosos.
Honda NSX

Siempre será conocido con el sobrenombre del 'Ferrari japonés'. El primer NSX fue una obra maestra por parte de Honda. Con su motor de 270 CV y un peso extremadamente contenido, su relación entre peso y potencia era de 5,2 kg por CV. Además tuvo un diseño muy 'noventero' con su forma de cuña, sus faros escamoteables y un alerón bastante prominente.
Ferrari F50

El (prueba) Ferrari F40 eclipsó, en cierto modo, a los que llegaron tras él. Sin embargo, es justo reconocer al F50 como uno de los mejores coches deportivos de los 90. Fue fabricado para celebrar el 50 cumpleaños de la firma italiana y heredó tecnología de la F1. Instalaba un V12 de 4,7 litros con 520 CV de potencia con el que aceleraba de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos.
Lamborghini Diablo

A pesar de ser un vehículo incómodo y ruidoso, Lamborghini tiene en el Diablo a uno de los mejores coches deportivos de los 90. Es un símbolo. Un mito. Su misión era la de superar al Countach, una empresa para nada sencilla. Pero para ello dispuso de un V12 de 5,7 litros y una aerodinámica en forma de cuña que deja la boca abierta. Llegó a erogar 575 CV, pero para eso la cilindrada de su motor tuvo que crecer hasta los 6,0 litros.
Toyota Supra

A pesar de que hay un modelo nuevo, el (prueba) Toyota Supra A80 siempre será el más reconocido de su saga. Una de las grandes razones es el hecho de haber aparecido en diversas películas, pero también destaca mucho por un diseño muy 'japo' y por su motor: el mítico 2JZ. Un bloque muy potenciable que, en este caso, llegó hasta los 330 CV en la versión biturbo.
Jaguar XJ220

Jaguar también es (o fue) capaz de construir superdeportivos y lo demostró a principios de los 90 con el lanzamiento del XJ220. Fue diseñado para ser el coche más rápido del mundo, y llegó a conseguirlo a través de unas líneas extremadamente aerodinámicas y de un bloque biturbo V6 de 3,5 litros, 542 CV y 644 Nm de par motor máximo. Consiguió alcanzar los 349 km/h.
Bugatti EB110

Es cierto que Bugatti se hizo famoso con el lanzamiento de los Veyron y Chiron. Sin embargo, el EB110 fue tan exclusivo como ellos e incluso más importante, gracias a que hizo renacer a la marca. Cuenta con un maravilloso motor V12 de 3,5 litros y hasta 600 CV de potencia. Y ojo, cuatro turbos. Sí, como el Chiron. Rozaba los 350 km/h de velocidad punta.
Porsche 911

Elegir una versión o una generación dentro de la historia del Porsche 911 parece difícil, pero sin duda el 993 Turbo que estuvo a la venta en los 90 es uno de los más especiales. Fue el primero en usar una mecánica biturbo y también un sistema de tracción a las cuatro ruedas. Y su bloque bóxer de 3,6 litros sobrepasaba los 400 CV de potencia, llegando en las versiones más deportivas hasta los 450 CV. Espectacular.






