Hace unos 40 años empezó una época maravillosa para los vehículos prestacionales y con un diseño diferencial. Ahora bien, no resulta para nada sencillo decidir cuáles son los mejores coches deportivos de los 80. En el período de tiempo comprendido en esta década surgieron automóviles para recordar y que se convirtieron en leyendas. Y estos son los que más nos han llamado la atención a nosotros:

Ferrari F40

Para algunos, el (prueba) Ferrari F40 no solamente es uno de los mejores coches deportivos de los 80, sino quizá el mejor de la Historia. Un superdeportivo de la vieja escuela. Rudo, y con una forma muy salvaje de entregar sus 478 CV de potencia. Tan solo se fabricaron poco más de 1.300 unidades, así que también es muy exclusivo.

Porsche 959

La firma de Stuttgart se cuela también en nuestros corazones ochenteros a través del Porsche 959. Un prodigio en lo que a innovación se refiere. Llegó en el año 1986 y en él se introdujo un sistema inteligente de tracción a las cuatro ruedas que podía enviar hasta el 80% de la fuerza al eje posterior. ¡Y qué demonios! Su motor de seis cilindros y 450 CV también sorprendió (y sorprende) por prestaciones.

Lamborghini Countach

El (prueba) Lamborghini Countach es uno de los más representativos de este período de tiempo. Fue lanzado en los 70 para sustituir al mítico Miura, pero su auge y popularidad tuvo lugar en los 80, de ahí que figure en este ranking. Bajo el capó cuenta con un motor V12 de cinco litros que llegó a superar los 450 CV, pero si algo destaca es su espectacular diseño en forma de cuña.

Mazda MX-5

El (prueba) Mazda MX-5 NA tiene varias cosas en común con el Countach, aunque no lo parezca. Como por ejemplo, sus faros escamoteables. El descapotable más vendido del mundo es un símbolo en lo que respecta al placer de conducir gracias a su bajo peso, a su motor atmosférico y a su sistema de propulsión trasera. Y si a eso le sumas ir a cielo abierto...

Audi Sport Quattro

Un mito. Eso es lo que es el (prueba) Audi Sport Quattro. Una variante homologada para que la firma de Ingolstadt pudiera competir con este modelo y que contaba con la revolucionaria tracción total Quattro. Asimismo, su motor de cinco cilindros sobrealimentado por turbo era espectacular por rendimiento a altas vueltas y erogaba algo más de 300 CV de potencia.

Ford Sierra RS Cosworth

Otro de los coches heredados de los rallyes fue este Ford, el Sierra RS Cosworth. Ambas empresas colaboraron para crear auténticas máquinas de sensaciones como esta berlina ochentera, que por cierto no era tan difícil de domesticar al volante como otras 'fieras' de esta época. Y eso que con sus más de 200 CV de potencia corría de lo lindo. Podría considerarse el abuelo de los últimos (prueba) Ford Focus RS.

Renault 5 Turbo

El 5 Turbo o culogordo, e incluso el fabricante de viudas, es uno de los modelos más radicales creados jamás por Renault, quien ya ha demostrado que no está en sus planes crear vehículos de este tipo. Uno de los precursores en lo que a utilitarios deportivos se refiere, si bien este de utilitario tenía solo las medidas. Tenía 160 CV y se convirtió en un icono de la calle... y de la competición.

BMW M3

El (prueba) BMW M3 E30 es el que inició una de las sagas más famosas de la historia del automovilismo. A día de hoy el M3 todavía está vivo, pero hay que reconocer que las características no son las mismas que las de su tatarabuelo. Este disponía de un peso muy bajo, una estética que ahora es bastante retro y 'tan solo' 200 CV. La esencia de la conducción.

Ferrari Testarossa

Cuando Ferrari es la única marca que repite en esta lista de los mejores coches deportivos de los 80, será por algo. La firma del Cavallino Rampante siempre ha sido un referente y el Testarossa es uno de esos automóviles que marcó a una generación gracias, en parte, a su diseño, a su motor V12 y también a haber sido protagonista en la serie de 'Corrupción en Miami'.