Toda historia tiene un comienzo, y la del fabricante británico McLaren comenzó con el McLaren M6GT. Un superdeportivo que no acabó en el mercado. Sin embargo, es el modelo pionero de los coches de calle -aunque gran parte de los mortales crean que fue el McLaren F1– que hoy nos impresionan de la compañía de Woking. Un coche que es poco conocido pero que ha supuesto el punto de partida. Por lo tanto, el M6GT podría ser considerado como un mito. Y queremos darle el protagonismo que merece.

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El McLaren M6GT, un precursor

El M6GT es el primer McLaren fabricado que podía circular por la vía pública. Esa es una buena definición. En una marca que se distingue por sus triunfos en competición y las prestaciones de sus coches en circuito, supone el inicio de una historia que a día de hoy continúa viva. Y no solo eso, si no más viva que nunca.

McLaren M6GT trasera

La gama actual de la empresa británica tiene una variedad de modelos como nunca ha tenido. Se puede permitir incluso dividirla en varias ‘Series’. Y no solo eso, sino que es capaz de competir con otros fabricantes de superdeportivos con una reputación intachable, como Ferrari, Lamborghini o Porsche. De ‘masas’. Sin ser un Pagani o un Koenigsegg, que venden muchísimas menos unidades al año.

Una historia digna de contar

Como supongo que ya imaginarás, y teniendo en cuenta los precedentes de la marca, el McLaren M6GT fue un automóvil diseñado para la competición. Fue creado a finales de la década de los ’60, cuando Bruce McLaren estaba decidido a construir el deportivo con motor central más rápido de todos los tiempos.

McLaren M6GT frontal

La base para conseguir tal proeza fue el McLaren M6-A que triunfó en el Can-Am del ’67. Lo que quería hacer era poner una carrocería cerrada a su monocasco para luchar por la victoria en el Mundial de Sportscar. A partir de ahí comenzó a llevarse a cabo la idea de venderlo al público general… pero sin un motor instalado.

Con esto lo que se conseguía era que el propio cliente instalase la mecánica que más se adecuase a sus necesidades. Se esperaban construir 250 unidades al año, pero la empresa se convirtió en demasiado grande para la compañía, entonces mucho más pequeña que en la actualidad. Y el proyecto se desechó dejando a todo el mundo con las ganas.

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La perseverancia de querer ofrecer lo mejor

Pero a Bruce McLaren este contratiempo no le paró. Él quería poder entregar a sus fans más adinerados uno de los coches más espectaculares y rápidos de la época. Todo ello pudiendo circular por la vía pública. Pero claro, al haber sido construido para la competición tenía algunas que otras cosas a mejorar, como la comodidad.

Su habitáculo era tremendamente pequeño para las personas adultas, estaba muy limitado en amplitud. Además, el aislamiento brillaba por su ausencia y al no haber ningún tipo de climatización, el calor que se generaba en la cabina era difícilmente soportable durante algo más de un rato. Todo ello le obligó a quedarse como un prototipo en la memoria de sus seguidores.

El motor del McLaren M6GT

Como buen superdeportivo, uno de los aspectos más especiales del McLaren M6GT era su motor. Tenía un propulsor V8 de 5,7 litros fabricado por Chevrolet. En total, entregaba 370 CV e iba asociado a una caja de cambios ZF con cinco relaciones. Las prestaciones eran de categoría: aceleraba de 0 a 100 km/h en poco más de 4 segundos y rozaba los 300 km/h de velocidad punta.

Diseño y aerodinámica se dan la mano

Esto no es tan sorprendente si tenemos en cuenta que su aerodinámica estaba muy trabajada, como puedes comprobar en el diseño que ves en las imágenes. Se caracterizaba por tener unas líneas muy fluidas con numerosas tomas de aire y unas formas muy redondeadas. Realmente era un coche de competición con todas las de la ley.

McLaren M6GT tres cuartos

Además, tampoco es baladí el hecho de que su carrocería estuviese fabricada en fibra de vidrio, y que su chasis fuese de aluminio. Gracias a esto el peso total del McLaren M6GT era de unos 800 kg. Eso, unido a un centro de gravedad tremendamente bajo hacían que este británico fuese uno de los mejores superdeportivos de su generación.

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Precisamente por esto es tan triste que acabase siendo un ‘simple’ prototipo y que no se acabase produciendo a gran escala. De hecho, la segunda unidad ya no fue construida por McLaren, sino por Trojan. Como apunte final, decir que uno de los McLaren M6GT acabó participando en varias competiciones.

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