La transición de los coches de combustión a los coches eléctricos no será fácil por muchos motivos. La mayoría de ellos son de conocimiento público y están relacionados con temas técnicos o de infraestructura, como son cuestiones de autonomía, peso de las baterías o las estaciones y tiempos de recarga. Sin embargo, hay otros todavía más básicos, como son los materiales, y aquí el litio es uno de los protagonistas.

PRUEBA: Hyundai Kona Eléctrico 64 kWh 204 CV

Cualquiera que siga más o menos el mundo del motor estará familiarizado con la expresión “batería de ión-litio”, y es que, hoy por hoy, es la materia prima más importante a la hora de fabricarlas.

No es la única, puesto que los cinco elementos predominantes son él mismo, el magnesio, el cobalto, el níquel y el grafito; pero si el principal, por motivos como su gran capacidad conductora y su densidad energética. Además, se prevé que el porcentaje de uso de estos materiales variará a medida que evolucionen las baterías, reduciéndose en algunos casos (como el cobalto) y aumentándose en otros.

Estos son los 9 mejores coches híbridos de la Historia

El litio está en el segundo grupo y, si su demanda ya es bastante importante, se espera que para 2023 sea de más del doble, aumento que será provocado por la mayor cantidad de baterías que empezarán a producirse.

Precisamente por eso será un material cuya importancia para el sector de la automoción no hará más que crecer. En esta tesitura, aquellos países que tengan esta materia prima estarán en buena posición para llegar a acuerdos con las distintas marcas, que para competir necesitarán asegurarse un suministro continuo del mismo.

Continental New Wheel Concept, la rueda de los eléctricos del futuro

Actualmente los países que tienen una mayor producción son, de mayor a menor, Australia (que lidera por una amplia diferencia), Chile, China y Argentina. Hay que señalar, eso sí, que hay dos tipos de sistema de producción y extracción, uno basado en salares y otro en la minería. Es el segundo el que se considera una mejor opción puesto que es más fácil y estable de extraer, y es un proceso más sostenible.

El lito se posiciona, pues, como un elemento indispensable en la producción de baterías, algo que hará que cada vez se vuelva un material más preciado. Afortunadamente, aunque no se trata del elemento más abundante en la corteza terrestre, si que existe una cantidad suficiente y reservas como para poder acometer la ofensiva eléctrica que ya ha comenzado… aunque no para mantenerla durante un tiempo indeterminado.

Alternativas

El litio, por tanto, es un material clave y que actualmente está disponible para su extracción y uso, pero la cantidad existente no es suficiente como para reemplazar el parque automovilístico mundial por otro formado solo por eléctricos.

¿Qué es un sistema microhíbrido y por qué tienen etiqueta ECO?

No queda otra opción que buscar alternativas a largo plazo, pero, ¿las hay? Que igualen sus capacidades (como la densidad energética), no, pero si existen materiales que pueden cumplir con el cometido, como son el sodio y el potasio. El principal problema de ambos es que se degradan más rápido, además de ser capaces de almacenar menos energía, pero a favor tienen ser materiales mucho más comunes y abundantes, lo que en términos económicos significa barato.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.