Nacido de la mente del malogrado hijo de Enzo Ferrari, la serie Dino de vehículos de la compañía de Maranello fueron los primeros deportivos de calle con motor V6 de la historia de Ferrari. Alfredo “Dino” Ferrari no llegó a ver hecho realidad su deseo, pero su padre, “Il Commendatore”, decidió bautizar a su nueva marca con el nombre con el que cariñosamente nombraban a su hijo. El primer Ferrari Dino, el 206 S, se presentó en 1966 y la serie llegó a su fin ocho años más tarde como una de las más exitosas de Ferrari.

PRUEBA: Ferrari 512 TR

Alfredo Ferrari recibió el nombre de su abuelo tras su nacimiento en 1932. El propio Enzo decidió formar a su hijo desde pequeño para que, una vez se retirara, él tomara las riendas de la escudería. Llamado a ser el sucesor de Enzo Ferrari, “Alfredino” (de ahí el apodo “Dino”) recibió la mejor formación posible, estudiando ingeniería en Suiza.

Ferrari Dino

Pronto, Dino empieza a trabajar junto a su padre en la compañía y en la década de 1950 comienza a desarrollar un motor V6 junto al ingeniero Vittorio Jano para competir en Fórmula 2. Antes de que el proyecto fuera completado, Dino enferma a consecuencia de la distrofia muscular, una enfermedad congénita. Incluso estando hospitalizado, Dino discutió los detalles del nuevo motor con Jano. Desgraciadamente, Alfredo Ferrari murió en 1956 a la edad de 24 años.

Un motor para Fórmula 2 y una serie de vehículos de precio asequible

El hijo de Enzo Ferrari no llegó a ver materializado el motor V6 en el que había estado trabajando. El debut del propulsor se produciría en 1958, dos años después de su muerte. Antes de su final, Dino sugiere a su padre la creación de una serie de vehículos con motores V8 y V6. Esta serie debía situarse por debajo del resto de modelos con tradicionales propulsores V12. También debían ser más accesibles, pero ser fácilmente identificados con Ferrari. Además, sin que el propio Ferrari lo supiera en un principio, servirían para asestar un golpe al más económico Porsche 911 -conoce su historia-.

Ferrari Dino

Paralelamente al desarrollo del nuevo motor, Enzo ya había jugado con la idea de desarrollar un Ferrari más económico. Los ASA 1000 GT e Innocenci 186 GT fueron un primer acercamiento a esta posibilidad. Sin embargo, no sería hasta mediados de los años ’60 cuando la compañía da el paso definitivo. La razón de esta demora se debe a que Ferrari no desea comercializar un vehículo que dañara la imagen de exclusividad de la marca, o que fuera tan económico como para asociar la figura de Ferrari a la de coches baratos.

Nace el primer Dino, el 206 GT

“Il Commendatore” encarga a Pininfarina el diseño de un vehículo que portaría el motor Dino V6 ideado por su único hijo legítimo. El propulsor se ubicaría en posición central y luciría los emblemas de la submarca Dino, creada en honor a Alfredo. El vehículo resultante fue el Dino 206 S que se presentó, aún como un prototipo, en el Salón del Automóvil de París de 1966.

Ferrari Dino

El objetivo para este coche era llegar a competir en la categoría Sport, para lo que era obligatorio fabricar 50 unidades para obtener la homologación. Debido a que este requisito no se alcanzó, el 206 S compitió como prototipo con un motor V6 de 2.0 litros. El modelo tuvo una gran acogida, a lo que Ferrari respondió con una versión de calle, el 206 GT. Esta versión portaba el mismo motor, con 175 CV de potencia, y se fabricó entre 1966 y 1969.

Sin embargo, a pesar de que era “casi un Ferrari”, como rezaban los folletos de la época, el Dino 206 GT no alcanzaba la potencia a la que estaban acostumbrados los clientes de la compañía. Por ese motivo, en 1969 se introduce al sucesor del 206 GT, el Dino 246 GT y 246 GTS (Spider).

Ferrari Dino 246 GT, el punto álgido de la serie

Ferrari Dino

El Dino 246 GT recibía este nombre por las la cilindrada y el número de cilindros de su motor, como era tradición en Ferrari. Su motor, que obtuvo la referencia interna 135 CS, era un V6 a 65º de 2.4 litros con una potencia de 195 CV. Estaba alimentado por tres carburadores Weber de doble cuerpo e incluía dos válvulas por cilindro.

Estas cifras eran suficientes para mover los 1.080 kilos (1.100 kg el 246 GTS) con soltura, con un cambio manual de cinco velocidades. Además, registraba una velocidad máxima de 235 km/h, considerablemente superior a los 210 km/h del 911. Medía 4,23 metros de largo y tenía una altura de 1,13 metros sobre llantas de aleación de 14 pulgadas.

Ferrari Dino

A nivel estético, el 246 GT y el 206 GT se diferenciaban tan solo en la tapa del depósito de gasolina, mientras que el segundo ofrecía 60 mm más (2.340 mm) de distancia entre ejes. Entre 1969 y 1974 se comercializaron tres versiones -L, M y E- del 246 GT, que se identificaban por las llantas, los paragolpes y otros detalles sutiles en la carrocería y el habitáculo.

El Fiat Dino

Lo más curioso en esta historia del Ferrari Dino es que los motores V6 que portaban el nombre del hijo de Enzo Ferrari no eran fabricados por Ferrari. En 1966, Enzo llega a un acuerdo con Gianni Agnelli para que Fiat se hiciera cargo de la producción de los motores, así “Il Commendatore” podía disponer de más tiempo para dedicarle a su verdadera pasión, la competición.

Ferrari Dino

Esta pasión le había llevado a firmar un acuerdo con Fiat que le permitiera homologar el motor V6 de 1.6 litros para competir en Fórmula 2. La normativa, que entró en vigor en 1967, exigía que se fabricaran al menos 500 unidades anuales de un vehículo que portara una versión de calle de este motor. Ferrari no podía hacer frente a este requisito de producción, por lo que pide a Fiat que entre en escena.

De este acuerdo nacería un coche que portaría el motor del Ferrari Dino, pero que no tendría nada que ver con la firma de Maranello. El Fiat Dino se presenta en 1966 con carrocería coupé y cabrio. El motor estaba situado en posición delantera y su diseño corrió de la cuenta de Bertone. Ofrecía una potencia de 160 CV en primera instancia y de 180 CV cuando se lanzó el 246 GT. Además, este motor sirvió también como base para una berlina de representación, el Fiat 130.

Ferrari Dino

Cuando en 1974 se pone el punto final a la producción del Ferrari Dino, la compañía había comercializado un total de 3.569 unidades. Otros modelos llegarían después con el apellido Dino en su nombre, como el Ferrari Dino 208 GT4 o el Ferrari Dino 308 GT4. Sin embargo, con el tiempo, la submarca de Ferrari fue apagándose y la compañía no volvió a ofrecer una serie de vehículos de precio asequible.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduce tu comentario
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.