Siempre que un piloto trabaja para una escudería, tiene su coche de empresa. Por este motivo, Fernando Alonso ha recibido el suyo. Se trata de un Renault Mégane R.S., coche que usará a diario y que ya disfrutó durante su primera etapa por la escudería francesa, aunque, en ese caso, se trataba de la segunda generación. "Ahora tengo un Renault Mégane amarillo y tengo que decir, y no es publicidad, que me ha sorprendido su conducción", ha manifestado el asturiano a sus seguidores de Instagram.
En concreto, la versión de Fernando es la más deportiva de toda la gama. Se trata del Renault Mégane R.S Trophy, que se diferencia del R.S base porque equipa el chasis Cup de serie. Además, su motor 1.8 turbo rinde 300 CV a 6.000 rpm, que traducido a números significa 20 CV más. Lo mejor es su tremendo par motor, que es de 420 Nm entre las 2.440 y las 4.800 rpm, el diferencial autoblocante de tipo Torsen y el chasis 4Control con sus cuatro ruedas directrices. Vamos, todo un coche de carreras...

De él, Alonso ha manifestado: "Es un coche con un feeling muy deportivo, de dirección, frenos, y también de sonido; cuando levantas el ruido del escape es muy deportivo". Damos fe de ello, como pudimos comprobar durante la prueba del Renault Mégane R.S. Trophy.
El Renault Mégane R.S. ya forma parte de los coches de calle de Fernando Alonso.









