Mientras la mayoría de fabricantes se suben al carro del coche eléctrico, Bruselas pone fecha al fin de los vehículos con motor de combustión. Europa vetará las ventas de coches de gasolina y diésel a partir de 2035, con un rotundo mensaje a todas aquellas empresas que no incluyan la lucha contra el cambio climático entre sus prioridades. La lupa está sobre la industria del motor, quien ya sabe a partir de cuándo no podrán seguir vendiendo turismos ni furgonetas que emitan dióxido de carbono (CO2).

Canadá prohibirá la venta de coches de combustión a partir de 2035

Esto significa que se vetará a los vehículos con motores de gasolina, diésel, gas e híbridos (también híbridos enchufables) y se apostará todo por el coche eléctrico. La medida es un mensaje a los fabricantes europeos para que aceleren su transformación hacia el vehículo 0 emisiones. Este mensaje también se envía al resto de marcas, que deberán acatar esta restricción si quieren sacar tajada del mercado más poderoso del mundo por población y poder adquisitivo.

Europa vetará las ventas de coches de gasolina y diésel a partir de 2035

“La economía de los combustibles fósiles ha llegado a sus límites”, ha sentenciado Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. “Queremos dejar a la próxima generación un planeta saludable y también buenos empleos y un crecimiento que no dañe a la naturaleza”, ha añadido.

La transición hacia el coche eléctrico en Europa se dividirá en dos fases. La primera fija como límite 2030, cuando los turismos deberán emitir un 55% menos de CO2 que ahora. La segunda fecha límite es 2050, cuando la reducción debe ser del 100%. Es importante destacar que los coches que ya estén en circulación podrán seguir en activo. Europa calcula que en 2050 habrán desaparecidos de las carreteras los turismos que utilizan gasolina o diésel.

Para que esta radical medida, que supondrá un cambio revolucionario en la industria del automóvil, sea posible, es necesario construir una completa red de carga. El proyecto legislativo fija que a partir de 2035 se disponga de un puesto de recarga de electricidad cada 60 kilómetros en las principales vías. Y cada 150 kilómetros en el caso de hidrogeneras (estaciones de carga de hidrógeno para los coches con pila de combustible).

Otra medida que ha aprobado este miércoles la Comisión Europea ha sido la de modificar la fiscalidad de los carburantes. Bruselas propone reformar la directiva sobre impuestos energéticos para penalizar los combustibles con más emisiones. Para ello, el proyecto prevé cambiar la imposición por volumen por un gravamen en función de la carga energética de cada combustible. Esto significa que la gasolina o el diésel soportarán un gravamen de 10,75 euros por gigajulio, mientras que la electricidad solo de 0,15 euros.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.