La pregunta del día: ¿qué es lo que sucede con los coches que los gobiernos incautan porque sus dueños los introducen en el país de forma subrepticia? Pues, como hemos visto en más de un vídeo, algunos se desguazan. Pero otros acaban subastados. Como una completísima colección de coches japoneses importados ilegalmente a Estados Unidos que ayer se vendió por 148.000 dólares (al cambio, 126.000 euros).

Pero eso sí, no eran para cualquiera. Lo primero, porque no se encuentran precisamente en una condición inmaculada. Están por piezas, con el motor, el paragolpes frontal y los faros, aletas, etc. desmontados. Tampoco el interior está mucho mejor. Pero es que, además, quien comprase el lote debía hacerlo en su totalidad y comprometerse a exportarlo directamente desde el almacén en el que se halla ahora, en la ciudad californiana de Sacramento.

Coches japoneses importados ilegalmente motor

Dicho lo cual, esta colección de piezas ilegales está llena de joyas del JDM (Japanese Domestic Market, o mercado doméstico japonés) de los años 90. Estas incluyen un Nissan GT-R R34, siete Nissan Silvia (aquí conocido como 200SX), un Toyota Chaser, un Nissan Stagea y un Toyota Aristo V300. Al menos, según la página de Facebook del especialista Midori Parts. Unos ejemplares que, a pesar de su estado, seguramente le generarán al exportador unos pingües beneficios.

Quien vendía los coches japoneses importados ilegalmente era el Departamento del Tesoro estadounidense, pero lo hacía a través de una casa de subastas llamada Apple Towing. En ese enlace puedes verlos todos. Habían sido incautados en virtud de la conocida como ‘ley de importaciones de los 25 años’. Que consiste, en resumidas cuentas, en que los vehículos con menos de un cuarto de siglo que lleguen a territorio norteamericano deben cumplir con todas las regulaciones del país. Sin embargo, a partir de ese número, ya no deben hacerlo. A algunos de estos ya no debía de quedarles mucho.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.