Hay ya un buen puñado de coches voladores por ahí. Audi tiene uno, Hyundai otro… pero la mayoría no pasan de ser grandes drones de pasajeros o helicópteros personales. Sin embargo, hay uno que merece verdaderamente el nombre. El AirCar de la firma eslovaca Klein Vision, el coche volador con motor de BMW y carrocería de deportivo (incluso podría recordar por la forma a un Porsche 917). Y acaba de demostrar que efectivamente funciona en el mundo real. Porque ya ha completado su primer vuelo entre dos aeropuertos de ciudades distintas, rematado con un viaje por carretera hasta el centro.

Pilotado por su diseñador, Stefan Klein, despegó del aeropuerto de Nitra, en el centro de Eslovaquia, y aterrizó en la capital, Bratislava, 35 minutos después. Un trayecto de menos de 100 km (así que no debió de ser mucho más rápido que por carretera), pero que no acababa en la pista. Después de tomar tierra, el mecanismo automático recogió las alas del coche en menos de tres minutos y el piloto (ahora conductor) cogió la autopista para dirigirse al centro de la ciudad. Todo, sin bajarse del mismo vehículo.

Coche volador Aircar carretera

Este era por, cierto, el aterrizaje número 142 del aparato, que lleva ya más de 40 horas de vuelo sin un solo accidente. Lo que demuestra que es bastante seguro en el aire. De hecho, durante las distintas pruebas a las que ha sido sometido ha alcanzado altitudes de 2.500 metros y velocidades de 190 km/h.

Ya antes hemos hablado de este prototipo en Periodismo del Motor. Se trata de un vehículo biplaza con un peso de 1.100 kg y es capaz de llevar una carga de 200 kg. Su propulsor es un 1.6 litros de gasolina (convencional) de BMW con una potencia de 160 CV. No exactamente lo que uno esperaría de un coche volador. Eso sí, para poder surcar los cielos necesita una pista recta de, al menos, 300 metros. Su autonomía de vuelo estimada es de 1.000 km y puede alcanzar una velocidad punta de los 200 km/h.

No parecen prestaciones de ciencia-ficción, pero el coche volador con motor de BMW sí se parece más que muchos a lo que todos tenemos en la cabeza desde niños. Es decir, un vehículo capaz de llevarte hasta casa o hasta la plaza mayor, pero también de surcar los cielos. Y, además, esta no será aún la versión definitiva. Klein Vision está preparando un prototipo más avanzado (sería el sexto), al que se refiere como “de preproducción”. Lo que, por cierto, ya sugiere que tienen planes de comercializarlo.

Este contaría con un motor de 300 CV y una velocidad máxima de 300 km/h, según ha desvelado la compañía. Habrá que estar atentos. Pero, por el momento, el creador del proyecto y piloto de pruebas, Stefan Klein, ya ha asegurado que este vuelo “inaugura la era de los vehículos duales” y que “abre una nueva categoría de transporte que devuelve a los coches la libertad que siempre se les ha atribuido”. Y se inaugura, no en Silicon Valley, sino en Eslovaquia.

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