Normalmente, la diversión sobre cuatro ruedas está asociada a una cifra muy alta de caballos. Sin embargo, en esta lista te vamos a demostrar con varios ejemplos de coches deportivos poco potentes que se pueden obtener muchas sonrisas y satisfacción sin la necesidad de tener un número elevado de caballos. ¿Quieres saber cuáles son los más interesantes? Pues ahí van:

Mazda MX-5

El (prueba) Mazda MX-5 es el coche descapotable más vendido de toda la Historia, y seguramente lo haya conseguido por una dinámica de conducción increíble y por ser un vehículo divertidísimo, independientemente de la situación en la que te encuentres.

De eso y de los caballos que tenga, pues la versión de acceso a gama, con poco más de 130 CV, le coloca como uno de los coches deportivos poco potentes más a tener en cuenta. Eso sí, si no necesitas demasiado espacio, porque es bastante pequeño.

Suzuki Swift Sport

Muchos se llevaron las manos a la cabeza cuando la última generación del (prueba) Suzuki Swift Sport redujo su nivel de potencia tras el último lavado de cara sufrido por este utilitario nipón. Y lo cierto es que 129 CV parecen muy pocos. Parecen, y lo son.

Con este japonés no vas a sufrir un empuje brutal al acelerar, pero lo que sí te asegura es que en curva tiene un comportamiento excelente, y del que disfrutarás mucho. Además, cuenta con la etiqueta ECO de la DGT gracias a la micro hibridación.

Lotus Elise

Ya lo dijo el fundador de Lotus, Colin Chapman, en aquella célebre frase: "no me multipliques la potencia, divídeme el peso". Y así ha sido en prácticamente todos los modelos de la firma británica, como por ejemplo en el Elise.

Solo cuenta con 136 CV, pero claro, al pesar poco más de 850 kg ya te podrás imaginar lo bien que va en marcha. Ahora bien, volvemos a un coche en el que para nada sobra el espacio, ni tampoco la comodidad. Es 100% diversión.

Mini Cooper

Los (prueba) Mini siempre han sido todo un icono en el mundo de la automoción. Cuenta con un diseño retro de lo más 'chic', y su calidad, tanto de fabricación como de aislamiento, está fuera de toda duda. Ahora bien, es un coche caro para tener el tamaño que tiene.

En cualquier caso, su tarifa de entrada, que se sitúa en unos 30.000 euros, se ve compensada para muchos en la mencionada calidad o en su comportamiento dinámico. La versión Cooper, con 136 CV, es de lo más estimulante de conducir.

Smart Roadster

La marca Smart siempre ha creado unos modelos que son un tanto especiales. Extraños por diseño y dimensiones, muy funcionales para circular por la ciudad, con motores de baja cilindrada y un precio bastante alto teniendo en cuenta su tamaño.

Pero también ha fabricado algunos coches divertidos, como el Smart Roadster. Un pequeño deportivo que, en su versión básica, contaba con un bloque de gasolina de 700 centímetros cúbicos y 61 CV de potencia. Sin embargo, solo pesaba 865 kg.

Fiat 124 Spider

El (prueba) Fiat 124 Spider es, en esencia, un Mazda MX-5 recarrozado. Por dentro es exactamente igual, pero con los logos de la firma italiana. Sin embargo, cuenta con un elemento que hace que, para los puristas, sea un coche totalmente diferente: el turbo.

Su bloque de gasolina de 1,4 litros entrega 140 CV de potencia, y a bajas vueltas empuja más debido precisamente al mencionado turbo, pero está más 'muerto' en altas. Sea como fuere, es el perfecto coche lúdico y de disfrute.

Abarth 595

Una postura de conducción demasiado elevada es lo peor que se le puede achacar al (prueba) Abarth 595. Un coche con un comportamiento emocionante, un diseño tan simpático como radical, y un sonido que te hace girar la cabeza en cuanto acelera.

Y todo ello lo consigue con un diminuto motor turbo de gasolina de 1,4 litros de cilindrada y 165 CV de potencia. Sí, es el más potente de todo este ranking, pero tampoco resulta una cifra muy alta. Tiene un precio razonable: cuesta desde unos 24.000 euros.

Caterham Seven

Llegamos al final de esta lista de coches deportivos poco potentes con el que, seguramente, sea el más divertido de todos: el Caterham Seven 170. No obstante, olvídate desde ya de todo aquello que sugiera la mínima practicidad.

Es, sencillamente, un juguete que puede llevarte de un sitio a otro. Es posible que sus 85 CV de potencia y 116 Nm de par motor máximo te parezcan de risa, pero has de saber que tan solo pesa 440 kg. Quién pillara uno para salir de curvas los domingos...