Los coches deportivos manuales, a día de hoy, escasean. Ahora bien, todavía existen una serie de fabricantes que cuentan en sus gamas con ellos. Muchos clientes potenciales de este tipo de vehículos no quieren pasar por una transmisión automática, y como las opciones que ofrece el mercado son pocas, en esta lista hemos reunido las más interesantes. Modelos para disfrutar.
Porsche 911

Todo el mundo a quien le gusten mínimamente la automoción conoce la historia del Porsche 911. Para muchos es EL deportivo, y por supuesto se trata de uno de los coches deportivos manuales que puedes comprar todavía como vehículo nuevo. Eso sí, no en todas las versiones está disponible esta transmisión.
Lo hay tanto con configuraciones muy deportivas, como la GT3, como en otras algo más racionales, como los Carrera, que pueden instalar cambios de seis o siete relaciones. No obstante, también huelga decir que el automático PDK es una de las mejores transmisiones de este tipo.
Toyota Supra

Desde que la firma japonesa anunciase la vuelta de este mito, todos los petrolheads estaban pidiendo a gritos un (prueba) Toyota Supra manual. Y la marca nipona ha cumplido y lo ha lanzado. Un deportivo bastante juguetón y que cuenta con un motor de origen BMW que destaca tanto por empuje como por suavidad.
Un bloque de 3,0 litros y seis cilindros en línea que entrega 340 CV de potencia. ¿Lo mejor? Todos a las ruedas traseras, por lo que si le desconectas las ayudas en circuito deberás tener cuidado, especialmente con el asfalto mojado. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 4,6 segundos.
Ford Mustang

Hay algunos que consideran al (prueba) Ford Mustang como un auténtico deportivo, y otros que lo ven más como un gran turismo. Es verdad que no tiene la agilidad de algunos europeos o japoneses, si bien a lo largo de las últimas décadas ha logrado convertirse en un mito sobre ruedas. Uno de los modelos más deseados.
Ahora es también uno de los pocos coches deportivos manuales que puedes comprar nuevos. Y no solo eso, sino que su bloque atmosférico V8 de 5,0 litros y más de 450 CV de potencia casa a la perfección con este tipo de cambio. Cuando lo arrancas parece que se abren las puertas del infierno, y a altas revoluciones empuja muchísimo. Es muy poderoso.
Mazda MX-5

Ser el descapotable más vendido de todos los tiempos no se consigue si tus características no son realmente convincentes. Y las del (prueba) Mazda MX-5 lo son. Para empezar, es uno de los coches más divertidos que existen a la venta. Además, te puedes hacer con él por menos de 30.000 euros, según versiones.
La imagen ya es más personal, y puede que a algunos les guste y a otros no. Ahora bien, resulta indiscutible que este roadster tiene esa 'esencia' que se busca en un coche deportivo. Transmite sensaciones y su caja manual es deliciosa. Además, sus motores atmosféricos suenan estupendo.
Porsche 718 Cayman

A pesar de ser uno de los modelos de acceso a la gama del fabricante de Stuttgart, el (prueba) Porsche 718 Cayman GT4 no es para nada económico. Por él tendrás que desembolsar más de 100.000 euros, pero a cambio te llevas un deportivo purasangre a tu garaje. Uno de los que ya no quedan.
Y es que este no es solamente uno de esos coches deportivos manuales nuevos. También dispone de un motor bóxer atmosférico de seis cilindros y un sistema de propulsión trasera. Así que, como podrás imaginar, con él no te vas a aburrir. Por cierto, su estética es espectacular; y más en persona.
Toyota GR 86

Hay que reconocer que Toyota sabe hacer muy buenos coches híbridos, pero en los últimos años también está demostrando lo propio con deportivos. Uno de los más destacados de su gama es el (prueba) Toyota GR86, un coupé que ha llegado para sustituir al GT86... con elementos de la vieja escuela.
Entre los más destacados está su transmisión manual de seis relaciones, que según la compañía nipona hace que sea 'más puro'. Estamos de acuerdo. Además, su motor bóxer de 2,4 litros envía los 234 CV de potencia y 250 Nm de par motor máximo al eje posterior. Perfecto para disfrutar.
Ford Fiesta ST

El último de los coches deportivos manuales de esta lista es el (prueba) Ford Fiesta ST. Sí, puede que no sea tan impresionante como el resto de modelos de este ranking. Sin embargo, debes saber que tiene un comportamiento de lo más radical y excitante. Lo suficiente, al menos, para ser considerado como un deportivo.
Que no te engañe su imagen de utilitario, pues tiene bastante mala leche. Su propulsor de tres cilindros y 1,5 litros rinde 200 CV de potencia. Sin embargo, a pesar de que empuja y mucho a este pequeñín, lo mejor es su puesta a punto, pues resulta un modelo muy divertido de conducir. Además, petardea al cambiar de marcha. Una delicia.









