Este fin de semana se estrena una película muy esperada por los aficionados al motor, ‘Ferrari’, dirigida por Michael Mann y protagonizada por Adam Driver y Penélope Cruz. La película se centra en una etapa de Enzo Ferrari que marcó su vida, la Mille Miglia de 1957. Pero aquella carrera pasó a la historia por otro motivo, el llamado ‘beso de la muerte’,la maldición que acabó con la vida de Alfonso de Portago.

Alfonso de Portago, conocido como ‘Fon’, nació en Londres en 1928, aunque era español. Fue lo que los franceses llaman bon vivant, un tipo al que le gustaba la buena vida y, además, podía permitírselo. Pero la vida le tenía reservado un inesperado y abrupto final en la mítica Mille Miglia de 1957.

El augurio de Enzo Ferrari

Enzo Ferrari il Commendatore

Un año antes, en 1956, Alfonso de Portago fichó por la escudería Ferrari. En aquella temporada, subió al segundo cajón del podio en el Gran Premio de Gran Bretaña, compartiendo coche con Peter Collins, y empezó 1957 con un quinto puesto en la carrera inaugural de la temporada, celebrada en Argentina. Sin embargo, Ferrari no lo inscribió para la Mille Miglia, porque ya contaba con varios pilotos experimentados, entre ellos, Luigi Musso.

Sin embargo, el piloto italiano no pudo correr, a causa de una afección respiratoria, y su lugar lo ocupó el español, quien se puso al volante del Ferrari 335 S. El resto del equipo lo componían Peter Collins, Piero Taruffi y el joven Wolfgang von Trips con diferentes 315 S, mientras que el belga Olivier Gendebien compitió con un 250 GT Berlinetta Competizione, más conocido como SWB. Se dice que Enzo Ferrari le tocó un poquito la fibra al piloto español, diciéndole que Gendebien podría ganarle aun corriendo con un coche inferior.

Los coches que aparecen en la película ‘Ferrari’ de Michael Mann

El gran rival de Ferrari en aquel entonces era Maserati, que ya le había ganado anteriormente en las 12 Horas de Sebring, con Juan Manuel Fangio y Jean Behra. Sin embargo, Stirling Moss y Hans Herrmann abandonaron la carrera muy pronto y eso dejó el camino expedito a los de Maranello. Dentro de la Scuderia no había normas entre los pilotos, así que se generó una lucha fratricida. Collins tuvo que abandonar y Taruffi sufrió problemas en la transmisión, aunque pudo continuar y superar a Von Trips, ganando la carrera.

Por detrás, Gendebien consiguió adelantar a Alfonso de Portago y parecía que se iba a cumplir el augurio de il Commendatore. Sin embargo, todavía quedaba carrera y Alfonso de Portago intentó remontar para hacerse con la tercera plaza.

El ‘beso de la muerte’ que acabó con la vida de Alfonso de Portago

Beso de la muerte
Wikimedia Commons-Bettmann Archive, via Diario AS

Antes de la última sección, Alfonso de Portago realizó una parada en la localidad de Cavriana. Allí estaba la actriz mexicana Linda Christian con quien mantenía una relación extramatrimonial y, antes de reprender la marcha con su Ferrari 335 S, se acercó a Alfonso y lo besó, un momento que quedó inmortalizado en la foto que abre estas líneas.

Los coches de calle que Enzo Ferrari tenía y que no eran de su marca

Más adelante, durante el tramo de Mantua, el Ferrari acusaba problemas en los neumáticos. Durante la parada, el equipo no quiso sustituirlos para no perder más tiempo y, así, perder el podio. Pero, poco después, cuando Alfonso circulaba a más de 250 km/h sufrió un reventón que le hizo perder el control del coche y salirse de la carretera. En el accidente murieron Alfonso de Portago y su copiloto, Edmund Nelson, así como otras nueve personas, entre las cuales había varios niños.

El fin de la Mille Miglia

Este trágico accidente que acabó con la vida del piloto español y más personas fue la puntilla para la Millge Miglia, que ya nunca más se volvió a disputar en su formato original. Dos años antes se había producido otra tragedia en las 24 Horas de le Mans, por lo que las carreras en carreteras abiertas se fueron extinguiendo, terminando así una era dorada de la competición.

Mille Miglia

Tras aquel accidente, nació la leyenda del ‘beso de la muerte’, que en Italia se conoció como ‘Il bacio della morte’ y la revista Life publicó la famosa fotografía con un pie que decía: ‘La muerte se lleva al hombre que la cortejó’.

Imagen destacada: Wikimedia Commons-Bettmann Archive, via Diario AS.

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