Por fin ha llegado el día. Se acabaron las esperas, los rumores, las especulaciones. El Volkswagen ID. Polo ya es una realidad. Estamos ante la séptima generación de uno de los productos más importantes de la marca de Wolfsburgo, que acumula más de 20 millones de unidades vendidas en sus más de 50 años de trayectoria comercial. Esta nueva entrega tiene como principal novedad ser la primera impulsada por motores eléctricos.
El ID. Polo es mucho más que un nuevo modelo o una nueva generación. Representa el regreso a los orígenes de la marca a través de la filosofía ‘True Volkswagen’, algo que queda evidente en la denominación. Ya no es ‘ID’ seguido de un número, sino que recurre al nombre clásico ‘Polo’ para dejar claro que se trata de un eléctrico encuadrado en el segmento B, como el de combustión.
Volkswagen ID. Polo, vuelve el diseño sobrio

El Volkswagen ID. Polo está construido sobre la plataforma MEB+, la misma que emplea el Cupra Raval, con el que comparte desarrollo. Mide 4,05 metros de largo, 1,82 metros de ancho y 1,53 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,60 metros. Por tanto, es ligeramente más corto, pero más ancho y alto que el Polo de combustión.
El diseño del Volkswagen Polo eléctrico sigue el lenguaje de estilo ‘Pure Positive’ de Andreas Mindt y se aleja por completo de la gama eléctrica de la marca que hemos conocido hasta ahora. Apuesta por una estética más sobria y seria, “más Volkswagen” podríamos decir. Tenemos un frontal con unos faros unidos por un listón LED, un pilar C inspirado en el primer Golf y una zaga con pilotos también conectados por el medio, repitiendo el patrón del frontal. Destaca el logo de la marca iluminado.

El interior del ID. Polo 2026 presenta algunos detalles curiosos. Tenemos un salpicadero de líneas limpias y muy horizontales, presidido por una pantalla de 13 pulgadas para el sistema multimedia y, detrás del volante, un cuadro de instrumentos inspirado en el del Golf Mk1, de estilo retro. También destaca el regreso de los botones físicos en la consola central y en el volante.
Volkswagen se ha esforzado para mejorar la sensación de calidad del habitáculo, utilizando materiales de mayor calidad, superficies suaves y blandas, tejidos para los revestimientos con acabado oscuro o claro y un nivel de ajustes mejorado. En cuanto a la habitabilidad, bastante buena para su tamaño y ofrece un maletero de 441 litros.
Tres niveles de potencia y versión GTI

La oferta mecánica del Volkswagen ID. Polo se compone de tres versiones: una de 116 CV, otra de 135 CV y otra de 211 CV. Las dos primeras están unidas a una batería de 35 kWh que proporciona una autonomía de hasta 329 kilómetros, mientras que la variante de 211 CV recurre a una batería de 52 kWh, con hasta 455 kilómetros de alcance. En 2027 está previsto que llegue el ID. Polo GTI, con 226 CV.
La batería pequeña es de tipo LFP, pero la pequeña puede cargar en corriente continua a 90 kW. En cambio, la grande es de tipo NMC y admite recargas a 105 kW. En ambos casos, incluye función Vehicle‑to‑Load (V2L) de serie para alimentar dispositivos externos (hasta 3,6 kW).
El Volkswagen ID. Polo recupera los acabados tradicionales

Otro detalle del nuevo Volkswagen ID. Polo es el regreso de las denominaciones tradicionales para los niveles de equipamiento, como son Trend, Life y Style. La dotación incluye de serie elementos como faros LED, cuadro de instrumentos digital de 10 de pulgadas, el sistema de infoentretenimiento Innovision de 13 pulgadas, el climatizador automático y asistentes de conducción como el Side Assist y Lane Assist, entre otros elementos.
Volkswagen ya admite pedidos del ID. Polo, a partir de 35.070 euros para la versión de 211 CV con acabado Life; 38.920 euros para el acabado Style con la misma potencia; y 39.210 euros para la edición especial de lanzamiento, denominada 1st Edition. En julio saldrá a la venta la versión de acceso Match con batería de 37 kWh. La producción se llevará a cabo en la planta de Martorell, donde se ensambla también el Cupra Raval.

















