Estemos en plena crisis o no, a todo el mundo -o casi todas las personas que no vivan entre billetes de 500- le gusta gastar lo menos posible. Pues bien, para que tu bolsillo no se resienta te damos 15 trucos para ahorrar combustible y dinero con tu coche. Además, siguiendo estos consejos contaminaremos un poquito menos...
Suavidad al volante y anticipación
No solo para ahorrar, también para evitar accidentes es aconsejable mirar lejos, no solo al coche que circula delante de ti, sino a los que si sitúan delante de éste. Además de por seguridad, también nos servirá para ahorrar combustible, pero también frenos.
Podrás ver si se aproxima una curva, levantando el pie antes y dejando que el coche reduzca velocidad por sí solo. Lo mismo ocurre ante una rotonda, donde la anticipación es importante. Asimismo, al aproximarnos a una pendiente podemos acelerar en recta para dosificar el gas a la hora afrontarla gracias a la inercia.
Frenadas suaves y no bruscas
Aquí también es importante la anticipación. Por ejemplo, al ver que el semáforo se ha puesto en rojo, podemos soltar el gas, dejando que el vehículo vaya desacelerando. Lo que no es aconsejable es seguir acelerando, aunque sepamos que el semáforo está en rojo, para pisar el pedal del freno unos pocos metros antes de llegar. Además, si consigues que se ponga en verde evitarás parar; recuerda que iniciar la marcha, mover desde parado esa tonelada y pico de peso es lo que más consume. A unos 20 km/h con una marcha insertada, sin pisar el acelerador, el consumo es casi inexistente; todo lo contrario que a ralentí, que puede ser entre 0,5 y 0,7 litros la hora.
Iniciar la marcha con inteligencia
Por este motivo, por el peso, iniciar la marcha debe hacerse dosificando el gas, con suavidad. En cuanto la aguja llegue a las 1.500-2.000 rpm sube de marcha. Si estás parado con una ligera pendiente descendente, suelta el freno y utiliza la inercia para que el coche se mueva y meter segunda, saltando la primera velocidad.
Planificar el viaje
Intenta que cuando tengas que echar carburante, la gasolinera te pille de paso. Al evitar tener que desviarse -por falta de gasolina o cualquier otro motivo- ahorrarás dinero con tu coche.

Además, con una buena planificación evitaremos alargar el viaje de forma innecesaria. Recuerda que 10 minutos más en una hora de trayecto supone un aumento de carburante de hasta un 14%.
Correcta presión de los neumáticos
Son muchos los conductores que no prestan atención a la presión de los neumáticos, ni en los trayectos diarios ni en los de vacaciones. Los neumáticos deben ir hinchados con la presión correcta, la indicada por el fabricante. Si no es así, además de aumentar el riesgo de accidente, también consumiremos más. Recuerda que con una presión baja, la resistencia a la rodadura es mayor. También que conducir con una presión de 0,5 bares inferior a la recomendada hace que el consumo crezca en un 2% en áreas urbanas y en un 4% en las interurbanas.
Maletero con lo imprescindible
Muchos fabricantes prescinden de rueda de repuesto y en su lugar introducen los livianos kit antipinchazos para que el coche pese menos y así, en las pruebas de homologación de carburante, declarar menos consumo oficial. Con ello no te estoy aconsejando que cambies la rueda de repuesto por uno de estos kit -yo soy de los que prefiere mil veces antes un neumático-, sino que dejes en él solo lo necesario, que no lo utilices como trastero. 100 kilogramos más hace que en un coche medio aumente el consumo en un 6%.
En paradas largas, mejor el motor parado
Son muchos los coches que tienen el sistema Start/Stop, que detienen el motor al parar el vehículo. Si el tuyo es de estos, no lo desactives, porque un propulsor al ralentí durante 10 minutos (en punto muerto y con el aire acondicionado desconectado) consume unos 0,13 l/100 km de gasolina.
Si no es tan moderno, en paradas prolongadas, mejor apagar el motor. Ahorrarás dinero y ganará el medio ambiente.
¿Aire acondicionado o ventanas bajadas?
A velocidad baja, por ejemplo en ciudad, es recomendable circular con las ventanillas bajadas, aunque lo importante es circular cómodo, por lo que si necesitas activar el aire acondicionado, adelante. Eso sí, si decides encenderlo, siempre circula con las ventanillas subidas, además del techo solar cerrado. Recuerda que cada grado menor aumenta el gasto exponencialmente.
En carretera, al alcanzar mayor velocidad, es aconsejable optar por el aire acondicionado. Aunque el compresor utilice el motor para funcionar, es más eficiente que circular con las ventanillas bajadas, puesto que la resistencia aerodinámica es muy alta -además de incómodo-.
Recuerda que la temperatura idónea para conducir y a la que los reflejos no se ven mermados es de 21,5 ºC. Y para alcanzarla, si el coche estaba aparcado al sol, circula los primeros metros con las ventanillas bajadas para refrigerar el interior, con lo que el sistema no trabajará en exceso.
No montes la baca o cofres si no vas a utilizarlos
Además de sumar más peso al conjunto, también suponen una mayor resistencia aerodinámica y, por lo tanto, mayor consumo.
Sal con tiempo suficiente
Si tienes que llegar a un lugar a una hora determinada, sal con tiempo suficiente para evitar ir más rápido de la cuenta. Además, el estrés al volante consigue que se hagan maniobras bruscas, disparando el consumo de carburante y aumentado el riesgo de accidente.
Viste un calzado adecuado
Lo mejor es utilizar un calzado en el que la suela no sea muy gruesa. De esta forma tendremos mayor sensibilidad en el pedal del acelerador, por lo que podremos dosificar mejor el gas. Si puedes evita, en la medida de lo posible, botas de lluvia, trekking y zapatos de tacón.
Utiliza la marcha más larga y no revoluciones el motor

Lo idóneo, si es posible, es circular con un régimen de entre 1.500 y 2.500 rpm -en uno diésel en torno a las 1.500 y en uno gasolina, a unas 2.000 rpm-. Utilizar inteligentemente el cambio es uno de los trucos que te harán ahorrar dinero al volante. Por ese motivo, usa las relaciones más largas para que el motor gire a bajas revoluciones.
Enciende el coche y espera unos minutos
Es en frío cuando un motor consume más carburante. Por ese motivo, también para cuidar las piezas que lo componen, es recomendable iniciar la marcha pasado unos minutos, cuando el propulsor haya cogido temperatura.
Correcto mantenimiento
Realizar un buen mantenimiento de tu vehículo puede suponer un ahorro de hasta un 10%. Cambia aceite y filtros cuando el fabricante te lo recomiende. También los neumáticos, porque desgastados o con desperfectos pueden hacer que el coche trabaje más.
Velocidad constante
Como ocurre con el Start/Stop, algunos automóviles traen el control de velocidad. Usarlo puede ser un buen truco para ahorrar combustible y dinero con tu coche. Con él se puede gastar entre un 7 y un 10% menos de carburante. Eso sí, quizá en una pendiente pronunciada, el coche se revolucione para llegar a la velocidad seleccionada, por lo que si no es necesario y puedes rodar algo más lento, puedes desactivarlo y subir una marcha -o en las transmisiones automáticas, poner el modo manual-.









