Un limitador de velocidad irá instalado en los coches a partir del año 2022. Seguro que alguna vez has escuchado decir eso de “¿para qué hacen coches tan potentes si no se puede correr?”. Bueno, pues a partir de 2022 dicho limitador de velocidad se encargará de que, efectivamente, no se pueda superar una velocidad máxima predeterminada. Eso será en los modelos nuevos, pero desde el año 2024 lo tendrán que equipar de forma obligatoria también los vehículos nuevos de modelos que ya existen en el mercado.
El limitador de velocidad, a la vuelta de la esquina
Podría parecer que el futuro que nos espera en términos de movilidad está todavía mucho tiempo de distancia. Coches completamente autónomos y conectados entre ellos y con las infraestructuras, con una serie de funciones limitadas, etc. Nada más lejos de la realidad. Por lo pronto, a la llegada del limitador de velocidad le quedan tres años. Una función aprobada horas atrás por el Parlamento Europeo y la cual se espera que ayude a reducir los accidentes de tráfico de forma sustancial.

Un 20% menos de muertes en accidentes de tráfico
Tanto es así que se estima que las muertes en carretera se reduzcan en torno a un 20%. En caso de que estas predicciones se cumplieran, en España podría haber aproximadamente 400 personas fallecidas menos a lo largo de un año debido a esta causa. Mientras tanto, los cálculos indican que entre los años 2022 y 2037 habría 25.000 personas que podrían salvar su vida en la Unión Europea gracias al limitador de velocidad.
Un limitador de velocidad desconectable
En cualquier caso, la última decisión con respecto al limitador de velocidad la tendrá el propio conductor. Y es que el sistema, denominado ISA -acrónimo de Intelligent Speed Assistance-, será desconectable. Para llevar a cabo su función se valdrá de un GPS y de las cámaras incorporadas en el automóvil. De esta manera, podrá adecuar la velocidad máxima del coche a la permitida en la vía, o avisar al conductor cuando esta se sobrepase. Una tarea similar a la que realiza hoy en día un sistema de control de crucero.
Esta tecnología no es nueva, pues se utiliza en las pruebas de seguridad de la EuroNCAP, que son la referencia europea en lo relativo a la seguridad de los vehículos nuevos. Aun así, todavía existen dudas en el sector acerca de su fiabilidad, especialmente en los tramos en los que haya algún imprevisto, como por ejemplo obras.






