Pocos son los fabricantes que actualmente emplean los motores de cilindros opuestos horizontal, aparte de Subaru y Porsche. Aunque no gozan de la popularidad de los propulsores en línea, que son los estandarizados dentro de la industria, tienen su mercado y dos fieles fabricantes que llevan años produciendo y desarrollando este tipo de propulsores. Ahora, en uno de sus últimos vídeos, Porsche nos muestra las ventajas de los motores bóxer.
Para conocer el origen de este tipo de motor, que recibe el nombre de motor de cilindros opuestos horizontalmente, tenemos que remontarnos a 1896 cuando Karl Benz, uno de los padres del automóvil y de la marca Mercedes-Benz, patentó el denominado “contra motor”. Este bloque ha servido como base para algunos modelos emblemáticos como el Ford A, el Lancia Fluvia, el Alfa Romeo 33 o el Volkswagen Beetle original, ya que el moderno, que está a punto de cesar su producción, equipa una unidad de cuatro cilindros en línea.
Porsche y sus motores bóxer
Si volvemos a Porsche, la compañía ha lanzado un nuevo episodio de sus populares vídeos donde nos cuenta las ventajas de los motores bóxer con dos invitados de lujo: el entusiasta de los coches Jean Pierre Kraemer y el ex jefe de diseño del primer motor del Porsche 911 Hans Mezger. Ambos nos contarán algunas de las principales ventajas de este tipo de motor, como el centro de gravedad extremadamente bajo fruto de su propia configuración.
Su configuración, con los cilindros opuestos, permite que el motor sea más ancho y bajo de lo habitual y que tenga un centro de gravedad mucho más bajo, lo que, unido a una distribución precisa del peso sobre el eje trasero, permite que el coche acelere mejor en curva y, por consiguiente, tenga una mejor respuesta tanto en carretera como en la pista de carreras. De ahí el tremendo legado en competición que Porsche nos ha brindado en los 70 años de historia de la compañía. No te pierdas el vídeo.









