Cada marca tiene un motor icónico por el que es conocida y, cuando hablamos de Bentley, es su W12 el primero que se viene a la mente. Es normal porque, además de tratarse de un tipo de propulsor que no es muy habitual hoy en día, es el que emplean la gran mayoría de sus modelos, tales como Flying Spur, Continental GT, etc. En el siguiente vídeo puedes ver cómo se ensambla el motor W12 de Bentley, una tarea que prácticamente se puede calificar de obra de arte.

PRUEBA: Bentley Continental GT Speed

El proceso es de lo más interesante y se aprecia como en él, sobre todo en los compases iniciales, tiene una gran importancia el trabajo manual, puesto que la mayor parte de los componentes los montan a mano los operarios. De manera progresiva, eso sí, se incorporan máquinas que ayudan a realizar ciertas partes de las tareas.

Lo primero es colocar el bloque sobre el soporte del motor, tras lo que se coloca el cigüeñal en su lugar. Después dos trabajadores se coordinan para introducir los 12 pistones y lo siguiente es situar la culata donde corresponde. A continuación se ubican los turbos y todo el cableado y la electrónica.

Cuando el motor está completo se le acopla la transmisión, aunque es un paso que no se muestra en el vídeo, pero del que sabemos que se realiza por operarios con la ayuda de las máquinas. Tras esto, se instalan el bastidor auxiliar y sus componentes, momento en que pasa por el banco de potencia para comprobar su rendimiento.

Bentley Continental GT Limited Edition, un coche de récord

Cabe señalar que la configuración del motor W12 de Bentley es diferente de la habitual en los W12 normales, que suelen tener tres bancadas de cuatro cilindros. Éste emplea cuatro bancadas de tres cilindros cada una, con una ‘V’ principal en cuyos extremos se sitúan sendos motores VR6 en ángulo estrecho que comparten un único cigüeñal.

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