El Tesla Model S P85D es uno de los vehículos eléctricos más potentes fabricados hasta la fecha. Los 700 CV y 931 Nm de par motor lo constatan y el Dodge Challenger Hellcat de 716 CV que fue humillado en una carrera de aceleración, también. Porque es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos y la reacción de la gente ante la descomunal entrega de energía nos demuestran el potencial de la berlina eléctrica.
En el vídeo que os traemos a continuación podrás apreciar como una de las numerosas sujeciones que se instalan en los coches para mantenerlos fijados al banco de potencia, no pudo soportar tal explosión de potencia y fue destrozada por el Tesla Model S P85D. Por suerte no ocurrió nada pero Tesla nos vuelve a dar una lección de cómo la energía silenciosa también puede provocar el caos.









