La moda de los todocaminos es imparable, pero está claro que hasta en una tendencia, y en cualquier otra, también hay clases. Y si no, que se lo digan al vehículo que tenemos hoy entre manos, que es un intento de rizar el rizo en polivalencia y elegancia… pero para vender a volumen. Y todo, aprovechando que con unas pocas plataformas compartidas entre marcas e incluso entre grupos automovilísticos, los ingenieros son capaces de obtener una variedad de modelos diferentes como nunca antes se había imaginado. ¿Uno de los últimos ejemplos? El protagonista de nuestra prueba: el Renault Arkana E-Tech híbrido RS.Line 145 CV: un práctico SUV coupé híbrido con toques muy dinámicos que sorprende por fuera y por dentro.

Exteriormente, cuando lo conocimos hace un año, el Arkana como tal (que recibía la nueva plataforma CMF-B) sí que llamaba y mucho la atención: “un coupé elevado”, como explicaban en Renault y más asequible -dado que sólo algunas marcas premium habían hecho modelos similares-, premisas que ya entonces tenían pinta de ser muy acertadas.

atardecer durante la prueba del Renault Arkana E-Tech híbrido RS.Line 145 CV

Pero es que, además, quienes pudimos probarlo en la presentación internacional ya comprobamos que también habían sido capaces de jugar muy bien con la habitabilidad para que esta no se resintiera -como solía ser habitual en estos coches- desde el pilar B hasta la zaga en una longitud bastante contenida, de 4,70 m.

Resultado: unas plazas traseras muy generosas, con mucho espacio para las rodillas, los pies (30,5 cm) y la cabeza, hasta el techo, así como un razonable maletero de entre 513 litros y 1.500 litros abatiendo la fila posterior… si es que no elegías la versión totalmente híbrida (no, microhíbrida) en la que el cofre iba a quedar algo mermado, con 480 litros sin tocar asientos.

Ah, ¿que iba a haber una variante Full-Hybrid? Hemos tenido que esperar un poco más, pero al fin la hemos probado. Se llama Renault Arkana E-Tech 145, monta un bloque de gasolina de 1,5 litros más dos motores eléctricos en el eje delantero (de 36 kW y 205 Nm de par y de 15 kW y 50 Nm, respectivamente), así como una batería de ion-litio de 1,2 kWh. En total, aportan a este Arkana una interesante potencia combinada de 105 kW (equivalentes a casi 145 CV), pero, sobre todo, muchas más opciones para ‘trastear’ que en la mecánica microhíbrida de acceso, de 140 CV (desde 26.500 euros), por ejemplo. ¡Súbete conmigo, que te lo explico a bordo!

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Esta unidad híbrida (HEV) de 145 CV parte de 27.620 euros en el acabado Zen, pero nuestra unidad de pruebas salta al tope de gama, el R.S.Line (desde 32.009 euros) y gana en aspecto deportivo, gracias a sus llantas de aleación de 18”, distintos apéndices aerodinámicos delante y a los lados, un pequeño spoiler trasero y una acertada decoración interior en tablero de instrumentos, volante, puertas y asientos que le queda realmente bien. Además, viene asimismo con calefacción en las plazas delanteras y cargador por inducción.

Con el botón de arranque ponemos en marcha la tecnología E-Tech que ya habíamos conocido en el último Renault Clio apellidado de la misma manera. Y aunque al principio ‘saluda’ con baile de display y totalmente en silencio, pronto podemos poner el selector de marchas (más pequeño que el Arkana 140 EDC7) en la D y empezar a deslizarnos por la ciudad de una manera bastante cómoda y silenciosa, solos o con hasta cuatro acompañantes más en modo Eco, que limita bastante la ‘chispa’ y tira más de la batería de litio, pero a velocidades bajas y en los semáforos y hasta se agradece, por su gran suavidad y bajísima rumorosidad.

Por otra parte, tienes el modo My Sense, que equivale a lo que sería una posición ‘normal’, para un equilibrio máximo entre prestaciones y ahorro energético. Y luego está el Sport, que ‘tiñe’ las pantallas en rojo y, aunque no endurece suspensión, sí que actúa sobre la dirección y sobre la respuesta mecánica.

prueba del Renault Arkana E-Tech híbrido RS.Line 145 CV con el fondo la Puerta de Alcalá

¿Por cuánto tiempo? Depende de lo que quieras. La desventaja que tiene un híbrido ‘puro’ (aunque suene contradictorio) como el Renault Arkana Full-Hybrid respecto a un modelo híbrido enchufable es que tiene etiqueta Eco de la DGT y no 0. Pero la ventaja es que, además de ser más barato en proporción a la hora de adquirirlo, el propio coche nunca deja que te quedes con la batería de litio totalmente a cero: es decir, que si baja demasiado, ‘tira’ más del motor de combustión que de los eléctricos, para que el giro del primero lo recargue (sobre todo, en Sport).

Además, en la consola central (aunque con un botón ‘EV’ tan poco destacado para mi gusto como el otro selector de estos modos de conducción), puedes elegir una cuarta posibilidad: la de circular únicamente con los motores eléctricos y cero emisiones, siempre que dispongas de carga suficiente en la ‘archicitada’ batería auxiliar de 1,2 kWh, no sobrepases determinada velocidad (algo superior a los 50 km/h) o no exijas de pronto un pico de energía (al pegar un acelerón, en un repecho hacia arriba o con el sistema de climatización a cierta potencia). En todos estos casos, entrará automáticamente en funcionamiento el motor de gasolina para no quedarte nunca tirado.

Y al salir de la ciudad y las carreteras de circunvalación, puedas seguir divirtiéndote echando un ojo a los flujos de energía o a los consumos-recargas en tiempo real, o la distancia exacta en cada momento con el coche precedente.

prueba del Renault Arkana E-Tech híbrido RS.Line 145 CV por la Gran Vía de Madrid

Es hora de aprovechar sus cualidades como coche para viajar sin preocuparte por postes con enchufes ni costes de la luz. El precio de la gasolina está subiendo, desde luego, pero teniendo en cuenta que hacemos con este Arkana unos consumos mixtos inferiores a los 6 l/100 km, con el tres pasajeros y equipajes, además de la tranquilizada rueda de repuesto de emergencia (hasta 80 km/h, que cuesta 130 euros) bajo el fondo plano del maletero…, pues ni tan mal.

Finalmente, testamos las posibilidades de conectividad e infoentretenimiento en la pantalla central TFT de 10,2” que lleva esta unidad (con todos los estándares que se esperan en un coche que esté a la última -como la compatibilidad con Apple Car Play y Android Auto- y diferentes asistentes de seguridad, como el reconocimiento de señales, el control de crucero adaptativo o la alerta de cambio involuntario de carril)… antes de adentrarnos en carreteras de montaña para completar la prueba de este Renault Arkana E-Tech híbrido RS.Line 145 CV.

Y la verdad, es que para ser un SUV-coupé con las ventajas de todocamino que da el tener una altura libre al suelo de 200 mm, su comportamiento en carreteras viradas es especialmente positivo, más allá de el ‘push’ del modo Sport’, gracias a un buen reparto de pesos y un equilibrio de chasis y suspensiones -ni uno ni otro son reactivas al modo de conducción deportivo- más que notable, lo que le da una agilidad al conjunto bastante mayor de lo que cabría esperar.

barrido del Renault Arkana E-Tech híbrido RS.Line 145 CV

Sólo echo en falta que el selector de marchas disponga de algún tipo de ‘+’ y ‘-‘ más allá de la B de ‘brake’ (aunque lo ideal serían las levas para no separar las manos del volante), con el fin de poder jugar también con el freno motor, la retención, las recargas… y no abusar demasiado y de forma poco económica -y hasta peligrosa- del freno de servicio.

¡Nadie es perfecto! Aunque al menos, hay que reconocer que este Arkana, que ha sido elegido como ‘Coche del Año en España en 2022’ en la última edición de esos prestigiosos premios de Motor, ha hecho grandes esfuerzos por aproximarse a ello dentro de su segmento.

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Por todo lo dicho y debido a su buena relación calidad-precio, el Arkana en general sigue destacando como un interesante y atractivo producto, por fuera y por dentro, gracias también a su vocación democratizadora del subsegmento de moda -el de los SUV-coupés-, buen equipamiento de serie, distintos acabados y extras para personalizarlo, por no hablar de una respuesta más que aceptable desde las versiones básicas… hasta las sorprendentes bondades en prestaciones, consumos y polivalencia de esta versión E-Tech Full-Hybrid.

prueba del Renault Arkana E-Tech híbrido RS.Line 145 CV con el edificio Metrópolis de Madrid de fondo

A destacar A mejorar
Versatilidad de su mecánica híbrida Ausencia de levas y botones para
regular la retención/recarga
Precio contenido de acceso Botones de modos de conducción y
EV poco distinguibles en la consola
Confort y manejabilidad en ciudad y carreteras sinuosas Pérdida de 33 litros de maletero respecto a las demás
Ficha técnica Renault Arkana E-Tech
Motor Cilindrada 1.598 cc
Cilindros 4 en línea
Potencia máxima Combustión: 94 CV
Eléctrico: 49+20 CV
Total: 143 CV
Par máximo Combustión: 148 Nm
Eléctrico: 205+50 Nm
Total: n.d.
Alimentación Tipo Inyección indirecta
Transmisión Caja de Cambios Automática, 4 velocidades
Tracción Delantera
Suspensión Delantera Tipo McPherson
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Trasera Rueda tirada con elemento torsional
Resorte helicoidal
Frenos Delanteros Discos ventilados / 280 mm
Traseros Discos / 260 mm
Dimensiones Longitud 4.568 mm
Anchura 1.821 mm
Altura 1.576 mm
Distancia entre ejes 2.720 mm
Maletero Volumen 480 – 1.263 litros
Peso Peso 1.510 kg
Prestaciones Velocidad máxima 172 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 10,8″
Consumo Combinado 4,8 l/100 km
Velocidad baja 4,8 l/100 km
Velocidad media 4,3 l/100 km
Velocidad alta 4,2 l/100 km
Velocidad muy alta 5,6 l/100 km
Emisiones Emisiones de CO2 108 g/km Euro 6 – Etiqueta ECO
Precio Precio oficial Desde 27.597 euros

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