Si lo tuyo es cubrir grandes recorridos habitualmente, y quieres hacerlo en total comodidad y con un consumo muy contenido, no creo que encuentres en el mercado muchas alternativas mejores a este coche.

El Mercedes Clase C Estate 220d frente a un antiguo pozo de petróleo

1.200 kilómetros de autonomía con un solo depósito de combustible es una cifra que no es nada habitual. Desde luego no la encontrarás en ningún híbrido o híbrido enchufable, pero tampoco en un coche con motor de gasolina, y mucho menos, en uno eléctrico.

No es que 1.200 kilómetros entre repostajes sea algo indispensable, pero hacer un Madrid, Oviedo, Santander y vuelta a Madrid sin pasar por la gasolinera y no llegar en reserva, en un coche de 200 CV es algo digno de mención.

Con tres personas y el maletero bastante cargado, el de la prueba, el Mercedes Clase C Estate 220d, se conforma con 5,5 l/100 km a ritmo antimulta circulando en autopista. Con una calidad de rodadura fantástica, solo levemente desdibujada por unas llantas de 19″ que con las carreteras españolas cada día en peor estado, no son las mejores aliadas del confort.

La dinámica de conducción está en un nivel muy alto; me parece un coche muy ágil al que no se le atraganta enlazar curvas en un tramo de montaña. Y es que equipa una dirección que en el modo deportivo es bastante directa y precisa. Asimismo, es más agradable que la de un Audi A4 y casi tan buena como la de un Alfa Romeo Giulia.

Es cierto que el motor en parado hace algo más de ruido que, por ejemplo, el de un BMW 320d, pero es algo que a más de 40 km/h apenas se aprecia, y que circulando en autopista, a 120 km/h, no se nota en absoluto. Gran parte de ‘culpa’ la tiene la caja de cambios de nueve velocidades de convertidor de par, que deja el tacómetro por debajo de las 1.600 rpm a esa velocidad.

Esto, junto con una aerodinámica bien trabajada, hace que los consumos sean realmente bajos, y que realizando conducción normal, no lleguemos a los 6 litros de media en uso mixto.

Y por si fuera poco, su mecánica de 2,0 litros y cuatro cilindros tiene asistencia micro híbrida de 48V, por lo que el Mercedes Estate C220d consigue la etiqueta ECO de la DGT, tan preciada en las grandes ciudades… Acceder a las zonas de restricción del tráfico y poder aparcar tanto en la zona verde como en la zona azul con un 50% de descuento, es un buen argumento de compra… por si su maletero con hasta 1.510 litros de capacidad no te parece suficiente.

prueba del Mercedes Clase C Estate 220d

Con un precio de partida de unos 53.000 euros no es un coche barato, pero con sus atributos y tal y como está el mercado del automóvil, no se puede decir que no vale lo que cuesta. Los materiales son de primera línea; la carga tecnológica, también -aunque para mi gusto equipa demasiados controles táctiles-. El diseño es sugerente, y más en este color ‘Azul espectral‘ que a mí, por lo menos, me encanta. La carrocería Estate no ofrece más espacio en las plazas traseras, pero sí en el maletero -490 frente a los 455 litros de la berlina-, sobre todo si utilizamos la altura extra al quitar la bandeja.

En un tiempo en el que se nos piden ahorrar energía, que controlemos la temperatura de nuestros aparatos de aire acondicionado y que se nos avisa de un invierno con cierta escasez de algunos suministros, cada día estoy más convencido de que la criminalización del diésel no es más que un tiro en el pié, tanto para la economía como para el medio ambiente.

prueba del Mercedes Clase C Estate 220d

Cubrir 1.200 kilómetros en un coche eléctrico de estas dimensiones, se habría llevado por delante más de 240 kW/h de electricidad, que por ponerlo en contexto, es lo que gasta una vivienda unifamiliar de media durante un mes en España. No soy ningún enemigo de la electrificación del parque móvil, pero generar esa cantidad de electricidad a día de hoy en España no sale gratis, ni en términos económicos, ni en términos de emisiones. Todo esto sin mencionar las casi tres horas de más (en el mejor de los casos) que habríamos tardado en realizar este mismo trayecto en un vehículo eléctrico de similares prestaciones parando a recargar en al menos cuatro ocasiones.

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Hubo un tiempo en el que los diésel se vendían sin control ni criterio, y eso tampoco tenía ningún sentido. Pero ahora mismo con la situación actual de los suministros y los bajísimos niveles de emisiones que alcanzan mecánicas como la que nos ocupa hoy, no parece muy lógico denostar por completo motores tan solventes y eficientes como el de este Mercedes Clase C Estate 220d que hemos probado.

Mercedes Clase C Estate 220d frente al mar

Ficha técnica Mercedes Clase C Estate 220d
Motor Cilindrada 1.992 cc
Cilindros 4 en línea
Potencia máxima 200 CV / 4.200 rpm
Motor eléctrico: 20 CV
Par máximo total 400 Nm / 1.800 – 2.800 rpm
Motor eléctrico: 200 Nm
Alimentación Tipo Inyección directa, turbo
geometría variable
Transmisión Caja de Cambios Automática, 9 velocidades
Convertidor de par
Tracción Trasera
Suspensión Delantera Paralelogramo deformable
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Frenos Delanteros Discos ventilados
Traseros Discos
Dimensiones Longitud 4.751 mm
Anchura 1.820 mm
Altura 1.454 mm
Distancia entre ejes 2.865 mm
Maletero Volumen 490 / 1.510 litros
Peso Peso 1.815 kg
Prestaciones Velocidad máxima 242 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 7,4 seg
Consumo Combinado n.d.
Velocidad baja n.d.
Velocidad media n.d.
Velocidad alta n.d.
Velocidad muy alta n.d.
Emisiones Emisiones de CO2 124 g/km Euro 6
Etiqueta ECO
Precio Precio oficial Desde 53.466 euros

Fotos: Jaime Sainz de la Maza

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