En 1953, Porsche presentó el 550 Spyder en el muelle de Queens (Nueva York), con vistas al skyline de Manhattan. Ese fue su primer superdeportivo y el modelo que definió sentó una base importante para la popularidad y el éxito de la compañía alemana en Estados Unidos. Anoche, este mismo escenario fue el elegido para mostrar al mundo el nuevo Porsche Mission S Concept, un prototipo que anticipa el próximo superdeportivo de la firma con motor central, ubicado por encima del 911, así como el nuevo lenguaje de diseño de Zuffenhausen.

El Mission S se enmarca en la nueva estrategia de Porsche bautizada como ‘Sportwagenschmiede ‘35’, presentada hace unos días, que tiene como objetivo, entre otros, fabricar menos versiones y centrarse en modelos que dejen mayor margen de beneficios. Este superdeportivo conceptual no tiene nada que ver con el Mission X que la marca presentó en 2023. Aquel era eléctrico y el proyecto se canceló ante la escasa demanda de este tipo de vehículos.

El Porsche Mission S Concept se posiciona por encima del 911

El Porsche 911 (historia) siempre ha sido el modelo ubicado en la cúspide de la gama. Por encima, sólo existía una línea de productos más exclusivos y de producción limitada, una tendencia que comenzó en 1986 con el (prueba) Porsche 959 y continuó después con el Carrera GT y el (prueba) 918 Spyder. Sin embargo, el Porsche Mission S inaugura un concepto diferente, un modelo de producción en serie normal que será el nuevo buque insignia de la marca alemana.

Por ahora, Porsche ha dado pocos detalles y se ha limitado a mostrar la imagen exterior e interior del superdeportivo, pero sí sabemos que no será un coche eléctrico, como pretendía el anterior Mission X. en su lugar, recurrirá a una plataforma concebida para albergar motores de combustión, tanto puros como electrificados mediante tecnología híbrida ligera y enchufable. Un propulsor colocado en posición central, aunque la compañía no ha especificado si tendrá una configuración de seis cilindros bóxer o V8.

Diseño clásico que adelanta el nuevo lenguaje de estilo de Porsche

El prototipo Mission S alumbra el nuevo lenguaje de diseño de Porsche, obra de Tobias Sühlmann (responsable de diseño de la marca desde este año), inspirado en los iconos históricos de Porsche. El exterior presenta unas proporciones clásicas, con las características aletas torpedo, la icónica línea de techo y una espectacular relación entre anchura y altura.

Porsche ha prestado especial atención a la pureza de líneas del coche. Una línea principal envolvente conecta la firma luminosa de la parte delantera y trasera. Por encima de esta línea, las superficies resaltan la musculatura del automóvil deportivo, mientras que las áreas inferiores hacen visibles las funciones técnicas y enfatizan la filosofía de construcción ligera. Los faros redondos y las marcadas aletas recuerdan al 911, mientras que las líneas de unión que se funden con los elementos luminosos son un guiño a la Serie G. El frontal plano está inspirado en el GT1 y la línea de techo bajo el alerón trasero recuerda al 959.

Por otro lado, detalles técnicos, como el sistema de refrigeración, que evoca al ventilador del radiador del Porsche 917, o el alerón trasero activo totalmente integrado, aúnan funcionalidad y diseño al más puro estilo Porsche. Otro elemento destacado son las llantas de “diseño de dial” del 928.

El interior del prototipo está enfocado al conductor

El interior del Porsche Mission S Concept también se inspira en modelos históricos de la marca, como el 550 Spyder y el 356. Al contrario de la tendencia actual, el fabricante alemán prescinde de elementos superfluos y apuesta un habitáculo que combina lo digital con lo analógico. El salpicadero es muy minimalista, pero no hay una gran pantalla en el centro, sólo algunos botones e interruptores físicos, así como un soporte magnético para colocar el móvil.

Tras el volante de diseño clásico y tres radios, hay un cuadro de instrumentos analógico, el clásico cuadro compuesto por cinco esferas cuya disposición e información varían en función del modo de conducción seleccionado. El indicador central es el más grande y tiene un cuentarrevoluciones analógico combinado con una pequeña pantalla configurable.

Por primera vez, Porsche prevé una gama de superdeportivos disponible de forma permanente por encima del icónico deportivo 911. El objetivo es claro: el más alto nivel de excelencia técnica y la máxima flexibilidad.