Hoy, los coches familiares están de capa caída, debido al auge incesante de los SUV. Pero, durante mucho tiempo, gozaron de gran prestigio en Europa. De hecho, algunos modelos han cosechado históricamente más ventas en sus versiones rancheras que en las berlinas. En el caso de Peugeot, esta tradición empezó después de la Segunda Guerra Mundial y dura hasta hoy. Y el modelo que inauguró esta trayectoria exitosa fue el Peugeot 203 Familiar.

La carrocería familiar ha estado presente en muchos modelos de la marca francesa a lo largo de su historia. Algunos tan famosos, como el Peugeot 504 4×4 Dangel. Pero esta tradición en el segmento de los Station Wagon inició, casi por azar, cuando Europa sufrís todavía las consecuencias devastadoras de la Segunda Guerra Mundial.

Tras la guerra, Europa quedó dividida en dos: el Este, bajo influencia de la Unión Soviética, y el oeste, bajo dominio de Estados Unidos. Por tanto, la influencia de los norteamericanos se extendió fuertemente en la parte occidental del continente, contribuyendo a su reconstrucción mediante las ayudas económicas del Plan Marshall y la posterior creación de la Comunidad Europea del Carbón y el Acero (CECA) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (EURATOM), antecedentes de la Unión Europea.

Peugeot 203 (1950), el primer coche familiar concebido en Europa

Peugeot 203 familiar

Esta influencia de Estados Unidos se dejó notar también en la automoción. Al otro lado del Atlántico eran muy populares los vehículos de tipo ranchera que, en aquel momento empezaban a explorar una modernización de un concepto nacido en el lejano 1910. Eran unas versiones alargadas derivadas de las berlinas que destacaban por su gran capacidad de carga y carrocerías de madera.

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En 1946, se introdujo el primer modelo de estas características en el mercado estadounidense con carrocería metálica. Los ingenieros y diseñadores de Peugeot tomaron nota y apostaron por crear una versión similar del 203 lanzado en 1949, sin saber si habría una clientela para ese tipo de vehículos. Fue así como nació el Peugeot 203 Familiar en 1950, el primer automóvil familiar moderno enteramente concebido y fabricado en Europa.

Más práctico y espacioso que las berlinas

Peugeot 203 familiar

El fabricante francés se lanzó a la piscina antes de ver que tenía agua y luego comprobó que sí tenía. El 203 Familiar medía 4,58 de largo y tenía una distancia entre ejes 20 centímetros mayor, con respecto a la berlina, lo que le permitía contar con tres filas de asientos para acoger hasta ocho pasajeros y un práctico portón de apertura lateral para acceder al maletero. Con la misma carrocería, se puso a la venta una versión comercial, dotaba de suspensión con muelle de ballestas para adaptarse a cargas más pesadas.

Tuvo tanto éxito que unos años más tarde, en 1957, Peugeot lanzó una versión mejorada, el 403 Familiale. Ofrecía espacio para nueve personas en tres filas de asientos y seguía la receta del 203 con un motor mejorado de 1.5 litros y 58 CV que podía alcanzar una velocidad de 125 Km/h. En octubre de 1959 llegaría la motorización diésel Indenor de 1.8 litros con 48 CV, capaz de llegar a los 105 Km/h.

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En total, se fabricaron 61.000 unidades del Peugeot 203 Familiar, entre 1950 y 1956, y abrió el camino a otros modelos que llegaron después, como el 403, el 404, el 504… El Peugeot 203 fue toda una novedad en el viejo continente y las carrocerías familiares terminaron convirtiéndose en una tradición para la marca francesa que, desde 1950, han estado siempre presentes en su gama, ofreciendo más espacio interior y, en muchas ocasiones, más plazas que las berlinas.

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