La compañía de los tres diamantes podría dar un giro a su plan estratégico y volver a los vehículos de alto rendimiento con una sorpresa muy especial. Según informan desde Autocar, el Mitsubishi Lancer Evolution podría volver a la vida como parte de ese plan, una hipotética undécima generación del icónico sedán de alto rendimiento que supondría el retorno de Mitsubishi a sus raíces.

El año pasado ya se habló de la posibilidad del Lancer de volver a la vida. Mientras tanto, desde 2016 el famoso Lancer Evo X no ha sido producido oficialmente. En los últimos tres años, la firma japonesa se ha centrado en el desarrollo de una completa gama de SUV y crossovers con modelos como el Mitsubishi Eclipse Cross (prueba) o el renovado Mitsubishi ASX 2020. Este cambio de tercio y el abandona del Lancer como vehículo estrella de la gama incluso ha contribuido a que su eterno archienemigo, el Subaru WRX STi, también esté a punto de cesar su producción.

El retorno del Mitsubishi Lancer Evolution es posible

De este modo, Mitsubishi continuaría una rica historia de modelos que se inició con el lanzamiento de la primera generación en el año 1992. Los detalles siguen siendo escasos, pero los primeros indicios sugieren que el nuevo Mitsubishi Lancer Evolution podría adoptar un sistema de propulsión heredado de la primera generación del Renault Mégane RS -conoce su historia-.

Se trataría de un bloque de 2.0 litros turbo y cuatro cilindros acoplado a una caja de cambios de doble embrague y a un avanzado sistema de tracción a las cuatro ruedas S-AWC desarrollado por la firma japonesa. El motor llegaría a entregar 345 CV de potencia y 430 Nm de par motor gracias a la adopción de un sistema microhíbrido de 48 voltios que actualmente se encuentra en desarrollo interno por parte de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, y al mismo turbocompresor empleado en la edición limitada Subaru WRX STi S209.

El nuevo Evo sería concebido sobre la plataforma CMF-C/D F4 desarrollada por la Alianza. El resurgir del icono más grande de Mitsubishi formaría parte del plan del presidente de Mitsubishi, Osamu Masuko, de devolver al fabricante japonés a su posición anterior, como un referente dentro del segmento de coches de alto rendimiento. Su llegada estaría condicionada por la adopción de componentes y tecnología derivada de su alianza con Renault y Nissan.

Fuente: Autocar