Los fabricantes de automóviles siguen avanzando en su camino hacia la electrificación. Uno de los más ambiciosos es Mercedes-Benz, que quiere que en 2030 su catalogo incluya 20 coches eléctricos puros y 25 híbridos enchufables.

Estos planes son a 10 años vista, pero es que a cinco, para 2025, promete que en su portfolio habrá 10 vehículos 100% eléctricos y 25 PHEV.

El año que viene podrá presumir de cinco coches eléctricos puros, tres más que ahora -ahora mismo cuenta con el (prueba) Mercedes EQC y el (prueba) Mercedes EQV-. Presumiblemente serán el Mercedes EQA -el rival del (prueba) Volkswagen ID.3 y (prueba) Tesla Model 3-, el EQS y, por fin, el Mercedes Project One.

Actualmente, la firma alemana presume de tener los vehículos híbridos enchufables con mayor autonomía y la mayor variedad de vehículos -22 modelos disponibles en 14 carrocerías-. También de ofrecer más posibilidades que ninguna otra marca, puesto que combina sus motores eléctricos con bloques de gasolina o diesel y tracción en un eje o en los dos.

La compañía, a corto plazo, no dejará de lado este tipo de automóviles, pero a partir de 2025 dará un cambio radical, haciéndose una mayor inversión para fabricar más vehículos 100% eléctricos. Y ese dinero provendrá de inversiones que se hacían previamente en motores de combustión, y que irán destinadas a vehículos eléctricos y a producción de baterías para conseguir que en 2030, el 50% de las ventas sean de PHEV o 100% eléctricos.