El McLaren Senna no es el deportivo más bonito, en eso estamos de acuerdo, pero sí es uno de los coches más rápidos. La firma de Woking ha creado una bestia legal para circular por carretera pero tan veloz en circuito como para mirar por encima del hombro al mismísimo McLaren P1 GTR.
En esta ocasión ha sido el piloto de pruebas Gareth Howell el que ha podido testar su rendimiento en pista. Además, el ganador del BTCC desde el 2000 hasta el 2008 también ha podido sentir cómo el motor V8 twin-turbo de 4,0 litros entrega sus 800 CV y sus 800 Nm de par, cómo su cambio automático de doble embrague y siete relaciones realiza las transiciones de forma fulgurante, cómo acelera de 0-100 km/h en 2,8", cómo alcanza los 340 km/h de velocidad punta y cómo su carga aerodinámica de 800 kg le pega al suelo cual lapa.








