La atención por el más mínimo detalle hace que un coche pase de simple vehículo a obra de arte. Hoy nos vamos a detener en los que consideramos los mejores cuadros de instrumentos de la Historia. Ocultos tras el volante, cualquiera podría opinar que su única función es ofrecer la información pertinente de la manera más clara posible. Y ese punto de vista no está nada alejado de la realidad pero, como siempre, hay niveles y niveles.
Tradicionalmente de formato analógico, en los últimos años el uso de cuadros en formato completamente digital se ha popularizado, llegando incluso a coches de segmentos pequeños en un movimiento que hace no mucho hubiéramos considerado imposible. Sin embargo no se trata de una dicotomía entre uno y otro formato, en ambos hemos encontrado ejemplos de excelencia así como modelos arriesgados adelantados a su tiempo.
Cada uno de los integrantes de la nuestra lista de los mejores cuadros de instrumentos de la Historia tienen alguna peculiaridad que los hizo realmente especiales, ¿se os ocurre algún otro que nos hayamos dejado en el tintero? Esta es nuestra selección.
Lexus LFA
Seguro que habréis oído en más de una ocasión la frase de “la forma sigue a la función”, y en el caso del cuadro de instrumentos de LFA no podría ser más cierto: su motor V10 subía de revoluciones tan rápido que hubo que instalarle uno digital.
McLaren 720s
El cuadro que veis es una de las dos versiones que ofrece, la minimalista centrada en la conducción, pero solo con pulsar un botón se despliega de manera vertical una pantalla digital mucho más completa.
Lamborghini Reventon
Cualquier seguidor de Star Wars puede apreciar ciertas similitudes con los displays de un X-Wing o un caza Tie, y no irían desencaminados puesto que está inspirado en un caza F-22.
Ford GT 2017
Dado que se trata de un superdeportivo, en Ford han optado por una pantalla de 10 pulgadas minimalista cuya mayor peculiaridad es que cambia completamente según el modo de conducción que esté activado.
Audi TT
Entra en la lista por su condición de pionero al ser el primer modelo de la marca en montar el Audi Virtual Cockpit, que ahora se ha extendido a muchos modelos de la marca.
Honda S2000
Un cuadro analógico que supura sencillez y efectividad: ¿es un coche rápido que sube de revoluciones como un demonio? Pues que el tacómetro tenga todo el protagonismo.
Pagani Huayra
El exceso por el exceso, cuatro relojes, dos a cada lado, los centrales de mayor tamaño; y una pequeña pantalla central para ofrecer toda la información imaginable.
Honda Prelude
La cuarta generación del Prelude entra en la lista por doble motivo: utilizar un cuadro de instrumentos finísimo y muy alargado, y que fuera digital pero se visualizara como uno analógico.
Koenigsegg Agera
Como el Huayra, quizá un tanto sobrecargado, pero con el objetivo de dar mucha información, que en esta ocasión es tan peculiar como los caballos que está produciendo el motor en cada momento o un cronómetro para llevar los tiempos por vuelta.