Ahora que se ha presentado el nuevo Jaguar Type 01, el primer coche eléctrico de la marca y le encargado de iniciar una nueva era en Coventry, podemos volver la vista atrás para recordar algunas joyas que hizo el fabricante británico no hace tanto tiempo, como el coupé XJS. Eso es, en esencia, este TWR Supercat que prueba Jeremy Clarkson, un restomod. “Estos coches me gustan muchísimo más que cualquier SUV de mediano”, apunta el periodista.
Por si no lo conoces, TWR significa Tom Walkinshaw Racing y, en su momento, Tom tuvo bastante éxito compitiendo con Jaguar tanto aquí como en Australia. De hecho, Clarkson confiesa que era su vecino y sus hijos iban al colegio con los cuyos. Ya hace tiempo que falleció, pero dejó un legado en el automovilismo británico.
Por fuera recuerda claramente al Jaguar XJS que estuvo en producción desde mediados de 1975 hasta 1996. Nada menos que 21 años. Y es cierto que, cuando salió al mercado, no tuvo una gran aceptación. Pero es que el XJS tenía la difícil misión de sustituir al E-Type. No fue hasta muchos años más tarde cuando este elegante coupé inglés adquirió reconocimiento. A Clarkson le gusta el diseño, no tanto el interior, del que echa en falta zonas donde colocar cosas.
Jeremy Clarkson alucina con el sonido del motor del TWR Supercat
Entrando de lleno en lo importante, al levantar ese alargado capó, descubre un motor V12 del viejo Jaguar, pero potenciado con un sobrealimentador: “Es el motor más bonito que he visto en mi vida. Y además, emite uno de los sonidos más hermosos”, afirma Jeremy Clarkson. “Es ruidoso, sin duda, pero también lo eran The Who. Y justo cuando crees que no puede ser más fuerte, miras hacia abajo y solo vas a 4.000 rpm y aún quedan 3.750. Y para cuando llegas ahí arriba, este gigantesco motor de 12 cilindros sobrealimentado de 5.6 litros está chillando. No he oído un sonido igual”.
El V12 del TWR Supercat está acoplado a una caja de cambios manual de seis velocidades. “La palanca está justo donde la necesitas y se siente brutal y viril al moverla, como si estuvieras manejando una cabina de señales victoriana y todo estuviera hecho de latón y aceite. La caja de pedales también es una maravilla”.
En cuanto al manejo del superdeportivo, “hubo un tiempo en que el XJS se sentía como un coche grande, pero hoy, con Jaguar fabricando su enorme electrodoméstico Bud Light, el Supercat no se siente grande en absoluto”, bromea. Lógicamente, no es un coche ligero. Tampoco puede serlo con un V12 colgado del tren delantero. Sin embargo, “puedes lanzar este coche a las curvas y, si estás dispuesto a esforzarte y has seleccionado el programa de conducción adecuado, saldrás del otro lado con una enorme sonrisa en la cara”, señala Jeremy Clarkson.
Por último, desató el precio. Normalmente, los restomod suelen ser coches de tiradas muy limitadas a unos precios desorbitados. Sin embargo, este TWR Supercat no llega ni a la mitad de lo que cuestan otros como un Kimera. “¿Puedo decir que tiene buena relación calidad-precio? Creo que sí. Sólo por ese magnífico motor ya merece la pena”