Una de las novedades más interesantes del iPhone 14 es que cuenta con un sistema de detección de accidentes, similar a la tecnología eCall que montan los coches nuevos. Sin embargo, parece que no se ha calculado el hecho de que el smartphone puede verse sometido a situaciones similares a un accidente (aceleraciones, frenadas, etc.), pero que no tengan nada que ver, como al montarse en una montaña rusa.
Ha salido a la luz por el caso concreto de Sara White, dentista de 39 años que fue a pasar el día con su familia a Kings Island, un parque temático que se encuentra en Cinccinati, Ohio.
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Allí, antes de montarse en la atracción Mystic Timbers, metió el dispositivo en su riñonera, algo lógico, para asegurarlo, pero que fue el caldo de cultivo perfecto para que el iPhone creyera que se estaba viendo envuelto en un accidente: los cambios de velocidad, los giros bruscos y las deceleraciones activaron de manera automática su nueva función poniéndose en contacto con emergencias.
De éstas, llamaron a White en varias ocasiones para ver sí se encontraba bien, pero ella no lo pudo escuchar por lo ruidosa que es la atracción, amén de toda la gente gritando que iba en ella.
Since the iPhone 14 went on sale, the 911 dispatch center near Kings Island amusement park has received at least six phones calls saying:
“The owner of this iPhone was in a severe car crash...”
Except, the owner was just on a roller coaster.
🆕 by me: https://t.co/hp1fHZBIf6 pic.twitter.com/i0lZPoWzGz
— Joanna Stern (@JoannaStern) October 9, 2022
Cuando se bajó, vio que tenía varias llamadas perdidas e incluso un mensaje en el buzón de voz en el que un agente le preguntaba si estaba bien. Como no obtuvieron respuesta, los servicios de emergencia mandaron a una patrulla para comprobar que todo estaba bien, solo para darse cuenta, una vez en el lugar de los hechos, de que había sido una falsa alarma.
Apple afirma que la nueva funcionalidad es muy precisa, pero a la vista de los hechos parece que participar en eventos en los que estén involucradas fuerzas G (algo que tampoco es que sea muy común) puede disparar las alarmas de manera innecesaria.
Además, al problema de que los servicios de emergencia manden equipos a lugares en los que en realidad no pasa nada, se suma el hecho de que el smartphone también avisa a los contactos designados, dándoles un susto importante al comunicarles que su pariente/pareja/amigo ha sufrido un accidente que en realidad no ha experimentado.









