Hoy el mundo del motor se viste de luto: ha fallecido Sabine Schmitz, quien fuera conocida como la ‘Reina de Nürburgring’, a los 51 años tras soportar una dura batalla contra el cáncer que se le diagnosticó en 2017.

10 cosas curiosas que desconocías de Sabine Schmitz

El tratamiento hizo que experimentara una ligera mejora hace unos meses, pero la situación cambió y volvió a empeorar, impidiéndola primero participar en las Nürburgring Endurance Series, en las que estaba inscrita con el equipo Frikadelli Racing, y más tarde llevándola al trágico desenlace.

La piloto era oriunda de Adenau y creció en la zona de Nürburg, cerca del circuito, en un hotel. Conforme cumplía años compaginó sus dos pasiones, los estudios de hostelería (que le llevaron a regentar un restaurante en el trazado) y el motor, que le llevó a ponerse al volante de coches desde muy joven.

Sus primeras tomas de contacto con Nordschleife fueron con el coche de la familia, y le sirvieron como base para, tras mucho entrenamiento, convertirse la única mujer ganadora de las 24 Horas de Nürburgring, algo que consiguió tanto en 1996 como en 1997. No serían sus únicos éxitos, puesto que en el 98 se hizo con el Campeonato de Resistencia VNL.

Su relación con el circuito siguió siendo muy estrecha ya que durante mucho tiempo fue conductora del Taxi de Nürburgring, que ofrecía experiencias de copilotaje en el trazado. También estableció, en 2005, el récord de vuelta con una Ford Transit aligerada. El cuenta de Twitter del circuito se ha despedido de ella en un tweet:

En total, Sabine Schmitz acumuló más de 30.000 vueltas al Infierno Verde (unos 600.000 kilómetros), suficientes para ganarse a pulso el título de Reina de Nürburging. Descanse en paz.

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