Se suele decir que el dinero no da la felicidad, y lo cierto es que la fórmula también es aplicable en otros ámbitos. Por ejemplo, se puede decir que el dinero tampoco te da la habilidad al volante como para conducir superdeportivos. Es algo que hemos comprobado en muchas ocasiones, pero que no deja de ser sorprendente cuando se trata de carísimos vehículos… que algún pobre diablo ha alquilado y destrozado.

Traemos hoy un ejemplo más con el que ampliar la lista, ocurrido en Génova, Italia, y la víctima ha sido nada menos que un Ferrari F8 Spider.

Un Pagani Zonda HP Barchetta de 17 millones tiene un accidente en una concentración

No hay imágenes de cómo ocurrió, pero si instantáneas de cómo quedó el Ferrari, que son bastante esclarecedoras sobre qué es lo que pudo ocurrir. En las fotografías que muestran el frontal del F8 Spider se puede ver como está completamente destrozado, de una manera además bastante uniforme, lo que anima a creer que sufrió un choque frontal. Después de éste, debió deslizarse por el edificio hasta golpear al Peugeot 308 que se ve en las imágenes y junto al que se quedó atascado finalmente.

El destrozo que ha experimentado el superdeportivo italiano es enorme y nos arriesgamos a decir que posiblemente incluso haya cruzado el punto en el que es posible su reparación. Los daños de la zaga y de los laterales es posible que se puedan arreglar, pero lo que ha ocurrido en el frontal es simplemente demasiado.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Supercar Fails (@supercar.fails)

Aparentemente el conductor y el copiloto, que salieron prácticamente ilesos, tenían solo 20 años y no fueron capaces de lidiar con el vehículo, confiando más en sus habilidades de lo que deberían.

Cabe recordar que el Ferrari F8 Spider monta un motor 3.9 V8 biturbo de 720 CV y 770 Nm de par máximo, con el que acelera de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos y alcanza una velocidad de hasta 340 km/h.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.