Sus cifras brutas son impresionantes. Hasta 1.350 CV, velocidad máxima de 450 km/h, de 0 a 100 en 1,9 segundos… Pero, a pesar de sus apabullantes prestaciones, lo que más sorprende del Czinger 21C no es eso, sino su lado tecnológico. Este nuevo superdeportivo fabricado por una prácticamente desconocida compañía californiana se presentó el año pasado justo antes del (cancelado) Salón del Automóvil de Ginebra con dos ases bajo la manga: un diseño realizado en parte con Inteligencia Artificial y una carrocería impresa (también parcialmente) en 3D. Ahora, lejos de desinflarse el proyecto, como muchos preveían, se acaban de anunciar las características definitivas de su producción en serie.

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El Czinger 21C (el nombre proviene de 21st Century, es decir, Siglo 21 en inglés) es de hecho el sueño de Kevin Czinger, un empresario estadounidense de la impresión 3D. De ahí que diversos elementos de la carrocería se estén produciendo con esta técnica que, en sus palabras, permite ahorrar pesos innecesarios y lograr formas difícilmente obtenibles por métodos tradicionales. Estas piezas son también las que, según la compañía, han sido desarrolladas usando una mezcla de Inteligencia Artificial e… inteligencia humana, digamos. El comunicado no especifica más sobre cuánto aporta cada una. Pero la idea general es que ambas se combinan para poner el material solo donde verdaderamente se le necesita, y no donde no.

Czinger 21C superior

Lo que sí asegura es que la compañía ha creado un motor propio: un V8 biturbo de 2,88 litros situado en posición central que transmite su potencia al eje trasero… al que hay que añadir dos motores eléctricos, cada uno para una de las ruedas delanteras, por lo que tiene tracción total. Entre los tres, desarrollan unos bestiales 1.250 CV (ampliables, indica Czinger, hasta los 1.350 CV) a 11.000 rpm. El propulsor de combustión interna, por cierto, puede funcionar con distintos combustibles ‘eco’.

Además, dispone de una caja de cambios manual secuencial de siete velocidades. Y pesa 1.240 kg, por lo que su relación peso-potencia es prácticamente de 1:1. Para una mejor distribución del peso, tanto el piloto como el pasajero se colocan en posición central, uno detrás de otro, como en un caza. Todo esto supone que, según Czinger (pronunciado ‘zinger’, pues la ‘c’ es muda), sería capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 1,9 segundos, de 0 a 400 en 21,3, y de 0 a 400 y otra vez a 0 en 27,1 segundos. Para ponerlo en perspectiva, el Bugatti Chiron lo hace en casi 42 segundos.

Respecto a su presentación hace un año, se anuncian diversas mejoras. Aunque la única que se concreta en el comunicado es una anchura mayor, que llega hasta los 2.050 mm. La idea de Czinger es fabricar (en Los Ángeles) 80 unidades del 21C gracias a sus impresoras 3D. Y, aunque el precio todavía no se ha anunciado, todo indica que será tan estratosférico como sus números.

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