Una de las consecuencias que ha provocado la DANA en la zona de Valencia ha sido cientos de miles de coches destrozados, unos arrastrados por la corriente y otros inundados en garajes y parkings. Por ello, los mecánicos dan un consejo a los dueños de los coches inundados por la DANA para evitar el siniestro total.
Normalmente, cuando un vehículo sufre un daño, hay que llamar al seguro, que cubrirá la reparación, dependiendo de la póliza del solicitante. Pero en casos en los que se produce una catástrofe natural, entra en juego el Consorcio de Seguros, entidad pública que se encarga de cubrir los costes materiales de los bienes dañados.
Los mecánicos dan este consejo a los dueños de los coches afectados por la DANA

La Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de la Provincia de Valencia (Fevauto) da un consejo muy importante a los dueños de los coches afectados por la DANA: no arrancarlos, independientemente de que sean de combustión o eléctricos. Esto es uno de los errores más comunes después de una inundación, pero es muy peligroso, porque, si el agua ha alcanzado el motor, al arrancarlo se pueden dañar los pistones y las bielas, provocando un destrozo y la declaración de siniestro total.
Aparte, se puede producir un cortocircuito en el sistema eléctrico, una avería costosa y difícil de reparar. En la medida de lo posible, lo que se debe hacer es esperar a la llegada de un profesional que revise el motor y el sistema eléctrico para evaluar el nivel de daño antes de intentar encenderlo. En el caso de que el agua haya dañado el escape, hay que extraer toda el agua para que no se pudra el sistema de escape.
Una reparación demasiado costosa
En lugar de arrancar el coche, los expertos recomiendan fotografiar el nivel del agua alcanzado en los coches inundados, mantenerlo en el estado en que ha quedado hasta la visita del perito y esperar a que el taller revise el motor para evitar daños mayores. Mientras tanto, hay que secar bien el interior del vehículo.
Por último, si el vehículo ha quedado completamente inundado, la cosa se complica y podría ser irreversible, debido al coste de la reparación. El agua y el lodo puede introducirse por cientos de huecos y sería necesario desmontar todo el coche, secarlo y limpiar cada pieza, sustituyendo las que fueran necesarias. Un coste que podría superar el valor de un vehículo nuevo.









