Tarde o temprano, los automóviles dejarán de hacer ruido al pasar. Tan sólo escucharemos un leve silbido, apenas imperceptible. Será entonces cuando echaremos de menos (algunos) los motores de combustión interna tradicionales. Para eso todavía queda, pero vamos a deleitarnos con siete coches que enamoran por su sonido.

Lo cierto es que hay coches que cautivan a primera vista por su diseño, otros que terminan gustando con el paso del tiempo, otros que no son precisamente agraciados estéticamente, pero tienen algo (equipamiento, precio competitivo, etc.) que los hace irresistible. Y luego hay coches que, independientemente de todo lo demás, enamoran por el sonido que emite su motor, pura sinfonía para los oídos.

Lexus LFA, uno de los deportivos que te enamoran por su sonido

Comenzamos por un coche que muchos consideran como el que mejor suena. El Lexus LFA (prueba) es una obra maestra de la automoción, limitada a 500 unidades. Tiene un motor V10 de 4.8 litros desarrollado en colaboración entre Toyota y Yamaha, que produce 560 CV de potencia y 480 Nm de par, capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 325 km/h.

BMW M5 E60

Muchos coinciden en que la generación E60 del BMW Serie 5 no gozó de mucha aceptación, comparado con las anteriores. Sin embargo, cualquier crítica al diseño del coche quedó en un segundo plano cuando se presentó el M5, equipado con un impresionante V10 atmosférico procedente de la Fórmula 1, de 5.0 litros de cilindrada, que desarrollaba 507 CV y 520 Nm de par.

Las versiones más exclusivas eran las de llevaban cambio manual, de las que se fabricaron 1.364 unidades. Por aquí te dejo la prueba del BMW M5 E60.

Porsche 911 GT3 RS

En la era de la turboalimentación, Porsche aún conserva ‘joyitas’ atmosféricas como el Porsche 911 GT3 RS (prueba), cuyo motor bóxer de seis cilindros y 525 CV a 8.500 rpm, con culata y árboles de levas específicos, es música celestial.

Se combina con un cambio automático de doble embrague y siete relaciones que le permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos y fija la velocidad punta en 296 km/h.

Hyundai i30 N Performance

Un coche más terrenal y que se pueden permitir más aficionados a la automoción es el Hyundai i30 N Performance (prueba). Bajo el capó, tenemos un motor de cuatro cilindros y 2.0 sobrealimentado capaz de rendir 280 CV y 392 Nm de par entre las 5.500 y 6.000 vueltas.

Combinado con un cambio manual de seis relaciones, hace el 0 a 100 km/h en 5,9 segundos. Este coche presume de tener una puesta a punto en Nürburgring y su sonido es realmente embriagador.

Lamborghini Aventador

El año pasado, coincidiendo con su 60 aniversario, Lamborghini entró en el mundo de la electrificación de la mano del Revuelto. Al mismo tiempo, rindió un merecido homenaje a su V12 atmosférico, que apareció en 1964 con el 350GT y se mantuvo con mínimas modificaciones hasta los 90.

Ya bajo el paraguas de Audi, en los 2000, el Lamborghini Aventador presumió de un V12 espectacular, que sufrió tímidas variaciones hasta que cesó su producción en 2021 con el Aventador LP 780-4 Ultimae de 770 CV.

Alfa Romeo 8C Competizione, otro de los coches que te enamoran por su sonido

En 2007, Alfa Romeo sorprendió al mundo entero con el 8C Competizione, un espectacular deportivo cuya producción se limitó a sólo 500 unidades que volaron en pocas horas.

Se caracterizaba por un diseño precioso, retro, inspirado en modelos clásicos de la marca italiana, pero también por un V8 de 4.7 litros a 90 grados fabricado por Ferrari, situado en la parte central delantera que entregaba 450 CV de potencia. Podía acelerar de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos y alcanzar los 300 km/h de velocidad punta. Por aquí te dejo la prueba del Alfa Romeo 8C Spider.

Mazda RX-7 FB

No podíamos terminar de otra manera este listado de coches que enamoran por su sonido con un motor rotativo. Concretamente, el que montaba el Mazda RX-7 FB (prueba), la primera generación del RX-7, uno de los deportivos japoneses más recordados. Su motor de dos rotores atmosférico tenía una cilindrada de 1.070 centímetros cúbicos y entregaba 110 CV.

No es mucha potencia, pero ofrecía unas prestaciones suficientes para divertirse al volante y lo mejor de todo, su sonido, increíble, ese sonido que recuerda a los deportivos japoneses de los 80.